sociedad

Denuncian que se duplicaron los cortes en los hogares en los que viven electrodependientes

Por Agencia Télam

03-08-2020 05:45

Los casos de corte del suministro eléctrico en domicilios donde viven personas electrodependientes se duplicaron durante julio, lo cual expone a estos pacientes a la situación de tener que recurrir a internación hospitalaria y, en algunos casos, a hacer uso de un respirador, en un contexto de demanda creciente del sistema sanitario por el Covid 19, advirtió hoy la asociación que los agrupa.

Es que si bien la Ley de Electrodependientes (2017) obliga a las empresas distribuidoras a proveer a estos hogares de una fuente alternativa de energía (FAE), un alto porcentaje aún no ha tenido acceso a este recurso.

De hecho, un censo realizado el año pasado en el partido bonaerense de Lomas de Zamora demostró que “sólo uno de cada 10 (pacientes) tiene fuente alternativa de energía o grupo electrógeno”.

“Habíamos tenido una merma, veníamos con unos 70 u 80 cortes mensuales, pero en julio tuvimos casi 100 reclamos de usuarios de Edesur y unos 50 de Edenor”, dijo a Télam Mauro Stefanizzi, el presidente de la Asociación Argentina de Electrodependientes (AAED).

“En todos los casos estuvieron al menos 3 ó 4 horas sin luz, es decir que ninguno se resolvió con la prioridad que debería”, agregó.

El padre de Joaco Stefanizzi, un niño electrodependiente que falleció el pasado 15 de marzo a los 6 años, aseguró que mientras Edenor “nunca abrió un canal de diálogo” con la organización para viabilizar estos reclamos, esta instancia sí existe con Edesur, “pero en la práctica no vemos que tenga un impacto real” en la prevención y gestión prioritaria de estas interrupciones que ponen en riesgo de vida a los pacientes.

“A través de nuestras redes redes sociales nos llegan pedidos desesperados de distintas familias que se están por quedar sin oxígeno o sin batería en los equipos”, dijo.

“Y ahí intentamos interceder frente a las empresas y al ENRE, organismo donde se creó una mesa de trabajo. A veces estamos hasta la madrugada pasando reclamos para que notifiquen a las empresas también de su parte”, contó.

Stefanizzi destacó la contradicción entre los “dichos” de las empresas -que aseguran haber reducido la cantidad de cortes y aumentado la inversión- y “la práctica” evidenciada por los reclamos.

“No entendemos y nos indigna que tras cuatro años de trabajo de la AAED, de haber visibilizado el tema y conseguido una ley, sigamos con estos cortes que generan tanta angustia y desesperación”, dijo.

El titular de la AAED destacó que si las interrupciones del suministro prosiguen aún cuando “el parque industrial está parado” y las tarifas aumentaron considerablemente, es porque “las empresas no invirtieron lo que debían y agrandaron su margen de ganancia por encima de la garantía del servicio”.

Y a la angustia que normalmente implican los cortes, ahora se suma el dato de un sistema de salud requerido con una demanda adicional de camas para cuadros respiratorios agudos como las que requieren la mayoría de los electrodependientes en caso de no poder sostener la internación domiciliaria, dado que el 19% utiliza un respirador artificial (Bpap o Cpap), el 71% un concentrador de oxígeno y el 23.28% un oxímetro de pulso.

“Frente a un sistema de salud al borde del colapso, que los electrodependientes tengan que usar una cama y un respirador teniendo uno en su casa porque una empresa distribuidora de electricidad no hizo las inversiones necesarias, nos afecta a todos como usuarios del sistema de salud”, dijo.

Es que la internación hospitalaria solía ser la “respuesta” más frecuentemente sugerida por las empresas proveedoras del servicio eléctrico “cuando pedimos un grupo electrógeno o que solucionen un tema puntual prioritario”.

“Tuvimos el caso de un paciente electrodependiente que por una complicación respiratoria estuvo cinco horas dando vueltas en una ambulancia porque no lo querían recibir en ningún lado porque las camas están ocupadas y los respiradores no alcanzan”, dijo.

“La situación es más que desesperante y la grafico con el caso de Lautaro, cuya madre tuvo que estar toda una noche practicándole asistencia respiratoria manual sin saber si el corte iba a durar 10 minutos o un día. Marcela tenía en sus manos la vida de su hijo, si se le acalambraba un dedo o le hacía más presión de la indicada, se le podía dañar un pulmón. Así de angustiante y desesperante es”, sentenció.

Una de los pacientes electrodependiente que sufrió cortes el pasado mes, es Dante (16) de la localidad de Banfield.

Debido a su cuadro de parálisis cerebral con trastornos de deglución y epilepsia refractaria, Dante depende de cinco aparatos eléctricos: bomba de alimentación, aspirador de secreciones, oxímetro, colchón de aire y Split frío calor, porque no regula su temperatura corporal.

“El 9 de julio estuvimos desde las 20 hasta las 6 de la mañana siguiente sin servicio. Hicimos el reclamo pero nunca nos llamaron para traernos un grupo electrógeno como otras veces, y la cuadrilla apareció dos horas después de restablecido el servicio y preguntando ‘¿acá hay luz’”, contó Marta a Télam.

Y agregó que desde abril su casa está adaptada a la instalación eléctrica para la conexión de una FAE (Fuente Alternativa de Energía) pero aún no se la otorgan, a pesar de los constantes cortes y bajones de tensión en el servicio.

“El año pasado se me quemaron tres heladeras donde guardo el alimento especial para mi hijo, hasta que compré un estabilizador de tensión”, contó.

En el caso de Edesur -a cuya zona corresponde este hogar- el Defensor del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires pidió al ENRE que rescinda la concesión que aún tiene 71 años por delante, y lo mismo hizo el intendente de San Vicente, mientras que con otros 9 jefes comunales denunciaron cortes constantes del servicio en sus distritos. (Télam)