sociedad

Declaró en Barcelona una joven víctima de la violación grupal de otra Manada

Por Agencia Télam

08-07-2019 11:00

Una joven de 17 años declaró hoy ante los tribunales en Barcelona en el marco de un juicio por una violación grupal que sufrió en octubre de 2016 durante una fiesta en una fábrica abandonada, donde siete chicos, apodados como "La Manada de Manresa", la obligaron a practicar sexo con ellos a punta de pistola.

"Me sentí intimidada por la pistola (de fogueo) y por ellos. Solo lloraba", afirmó la víctima, que entonces era una niña de 14 años, al relatar la agresión sexual que sufrió al declarar protegida por un biombo frente a sus agresores.

El juicio llega tras la reciente sentencia del Tribunal Supremo español que corrigió y elevó las penas del emblemático caso de "La Manada" que violó a una joven durante las populares fiestas de San Fermín de 2016, en Pamplona.

La justicia española dictaminó finalmente que los jóvenes acusados en primera instancia de abuso sexual habían violado a la víctima.

Los siete acusados de "La Manada de Manresa", una ciudad de la provincia de Barcelona, están procesados también por abuso sexual -uno de ellos por mirar sin ayudar a la víctima-, con lo que el relato de la joven agredida, y posiblemente el fallo del Supremo, pueden pesar en la decisión de la Fiscalía de elevar las penas y calificar los hechos como violación.

Casi tres años después de la situación traumática que vivió, la adolescente dijo hoy tener "flashes" de lo ocurrido, porque todos habían bebido mucho alcohol y fumado marihuana, pero reconoció que aquella noche tres de los acusados la metieron dentro de una caseta y la violaron mientras la amenazaban "pasándose la pistola" entre ellos.

También recuerda estar en el suelo y tener encima de ella a una persona con gafas (anteojos de sol), que identificó como Yordanis, uno de los acusados.

Según explicó, los agresores la forzaron a hacerles una felación y uno de ellos la penetró mientras ella lloraba y le decía que no quería. Además, recuerda que otras personas se estaban masturbando mientras ocurrían estos hechos.

La víctima, que era una niña cuando sufrió la violación, dijo que había sentido "miedo", estaba "asustada", y que cree que el resto de los acusados también participaron de la agresión porque una amiga suya que estaba en la fiesta se lo contó.

Una amiga de la víctima contó a los jueces que escuchó "gritos" de la joven y que los acusados dijeron que querían tirarla al río.

Ella intervino y los convenció que la dejaran llevársela a casa, que le daría algo para que "olvidara" de los sucedido.

El día después de la violación, la víctima se tomó la "píldora" del día después para no quedar embarazada.

En las puertas de la Audiencia de Barcelona, donde hoy declaran también una docena de testigos que asistieron a la fiesta donde tuvo lugar la violación, se convocaron concentraciones en apoyo a la víctima, al grito de "no es abuso, es violación".

Ese fue el lema que estalló en las calles de toda España cuando la Justicia condenó en primera instancia a los miembros de La Manada de Pamplona. (Télam)