sociedad

Con videos y entrenamiento en el living, bailarines y bailarinas del país dieron batalla en pandemia

Por Agencia Télam

06-11-2020 04:45

Las compañías de danza y escuelas de bailarines de todo el país se vieron impedidas de trabajar a causa de la pandemia, aunque desarrollaron estrategias creativas para seguir formándose, ensayando y ofreciendo sus obras a través de videos que recorrieron el territorio nacional, al tiempo que el Estado ofreció financiamiento y capacitaciones, según informaron sus responsables a Télam.

En Chaco, los y las artistas y hacedores culturales que conforman el sector de la danza fueron acompañados a través de diversas líneas de financiamiento por parte del Ministerio de Cultura de la Nación y del Fondo Nacional de las Artes, mientras que el organismo oficial a cargo de la cultura en Chaco indicó que "el total otorgado para el sector fue de $2.298.000, de ellos el gobierno provincial aportó $882.000 y el gobierno nacional $1.416.000".

Así, el Ballet Contemporáneo del Chaco mantiene una agenda de clases virtuales, espectáculos audiovisuales, participación en el marco del programa "Encuentros desde Casa", en el ciclo audiovisual "Conócenos", con capacitaciones y talleres que se desarrollan en diversas plataformas y en el canal ChacoTV

En Mendoza, el Ballet de la Universidad Nacional de Cuyo (Uncuyo), dirigido por Marisa Manyegüi, sin ensayos presenciales produjo una serie de videos para mostrar su arte y además lleva adelante un ciclo de talleres de forma virtual dirigido a profesionales y estudiantes avanzados en estos tiempos de pandemia.

"La pandemia nos limitó mucho porque necesitamos seguir entrenando nuestro cuerpo y también nuestra alma", comentó a Télam Manyegüi y añadió: "Nos reinventamos y redescubrimos por Zoom para conservar nuestra técnica, nuestro físico y muy importante, nuestro estado emocional ya que nuestro cuerpo es nuestra herramienta de trabajo".

Destacó que "el artista necesita de su público y de su arte para ser feliz y sentirse pleno" y remarcó lo que extrañan subirse a un escenario aunque, para mostrar su arte en tiempos de pandemia, produjeron a la distancia una serie de videos.

Además, para el 81° aniversario de la Universidad Nacional de Cuyo, el Ballet participó de un video en el que realizaron una performance contemporánea del tango "Revirado" con coreografía de Analia Iacopini, mientras que la pieza de Astor Piazzolla estuvo interpretada por músicos de la Orquesta Sinfónica y del Vivero Musical, con arreglos del maestro Fabrizio Colombo.

En San Luis, el grupo de folclore "Andanzas" es un elenco de danza y danza-teatro, creado en abril de 2006 por Javier Bautista, un premiado docente, bailarín investigador y periodista, orientado especialmente a la danza folclórica y étnica, argentina y latinoamericana.

"Hemos tratado de no quedarnos quietos y buscar alternativas para crear, para sostener el espacio: Sala Andanzas", explicó a Télam Bautista y aseguró que la tarea "ha sido difícil porque la situación económica es muy dura para los espacios y grupos independientes, pero aquí estamos, bailando investigando, haciendo del arte nuestras vidas", aseguró.

"Hemos podido hacer algunos encuentros presenciales y otros virtuales, sobre todo talleres, participando junto a otros colectivos de artistas como Enredanza del que soy parte y unos de los fundadores y desde allí compartimos con docentes y artistas de casi todo el país", contó.

En Neuquén, la profesora de danza y directora de Desarrollo Territorial del Ministerio de las Culturas, Alejandra Prado, informó a Télam que "este año, por la pandemia, desde el Ministerio trabajamos con la misma filosofía, las políticas públicas destinadas a programas de promoción de la danza en sus diferentes estilos a través de plataformas como YouTube y distintas redes sociales".

"Trabajamos a partir de un registro que se abrió en mayo de este año para que los grupos interesados en participar de este programa lo hicieran y esto permitió que en una de las salas disponibles, cumpliendo con todos los protocolos, se pudieran generar clases", explicó.

A pesar de la pandemia, "la actividad nunca paró y se adaptó a las nuevas plataformas y a los protocolos sanitarios; ahora estamos trabajando como parte del plan de reactivación cultural, para grabar con formato audiovisual y subir a redes sociales, obras y materiales en escenarios no convencionales al aire libre desde la danza disminuyendo los riesgos", agregó Prado.

En la provincia de Buenos Aires, Gastón Jaime, director del Ballet Municipal de Quilmes, contó a Télam que "el cuerpo tiene 120 bailarines en cinco categorías de edades de la infancia hasta los adultos de 36 en adelante" y detalló que el Ballet se formó en agosto de 2010, por lo que durante la pandemia cumplimos 10 años".

"Estos meses trabajamos con videos por Whatsapp y dimos clases por Zoom o Meet. Luego hicimos vivos que a los jóvenes los entusiasmaba un poco más. Tuvimos contacto dos veces por semana con todas las categorías y trabajamos individualmente con videollamadas con los solistas de malambo, por ejemplo", agregó Jaime.

Con las nuevas autorizaciones, hace 14 días empezaron a ensayar con un protocolo al aire libre en el polideportivo de Quilmes: "Allí iniciamos las clases sólo para la categoría mayor, de 18 a 35 años y lo dividimos en dos turnos, mañana y tarde para trabajar con menos gente. Siempre al aire libre", indicó.

Por su parte, Fernando Troncoso, profesor de Casa del Tango, dijo a Télam que "las actividades están paralizadas, por ahora. Solo se juntan a practicar las parejas de baile que conviven. Estamos haciendo clases virtuales ".

Troncoso, miembro de comisión de Casa del Tango y Director del Festival La Plata Baila Tango dijo: "Estaba previsto un Festival de Tango en el que participan unas 1.500 personas, se suspendió por la pandemia y se pasó para el fin de semana largo de diciembre", aunque adelantó que también se suspenderá debido a que es difícil realizarlo debido a la cantidad de gente que reúne.

Por su parte, el director del Ballet del Sur de Bahía Blanca, Ricardo Alfonso, dijo a Télam que "el comienzo de la pandemia por marzo casualmente coincidía con el inicio de temporada, que se vio frustrada".

"Estuvimos un tiempo sin trabajar y pronto coordinamos viendo que se extendían en el tiempo clases virtuales", afirmó.

Alfonso agregó que "significa un cambio notable en lo que es el entrenamiento porque hay algo que es fundamental, que es el de los saltos y lo que se llama centro en una clase, que lamentablemente no se puede hacer porque la mayor parte de las personas no tienen pisos en condiciones adecuadas". (Télam)