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Con la explosión en la AMIA se movió el piso del quirófano, relató un médico del Clínicas

Por Agencia Télam

17-07-2019 08:00

El médico Luis Sarotto, uno de los profesionales del Hospital de Clínicas que estaba operando en el momento en que se produjo el atentado en la sede de la AMIA recordó que "el piso del quirófano se movió literalmente" y destacó “los actos de heroísmo” que se vivieron en la institución.

“En ese momento, se dio la orden de suspender todas las actividades programadas y disponer, en un lapso de 60 minutos, de 20 quirófanos libres para atender a las víctimas”, relató Sarotto a Télam.

Al recordar aquel día, el médico señaló que su vivencia “fue diferente de la del resto de los profesionales” porque su esposa, también médica y su hermana, en ese entonces estudiante de medicina, estaban en el Clínicas por lo que su preocupación “fue personal”.

“Ese día se recibieron 100 víctimas en 25 minutos, todos de golpe, algunos vinieron por sus medios, otros fueron traídos solidariamente por la gente, otros por camilleros y voluntarios del hospital que improvisaron camillas con puertas y ventanas rotas”, contó el médico a Télam.

Al cumplirse 25 años del atentado, el médico asegura que una “experiencia tan traumática te cambia la vida irremediablemente”.

“Sobre todo pensar que algo 'impensado' puede suceder en cualquier momento, en ese tiempo jamás se nos ocurriría pensar que en Buenos Aires, 'lejos del mundo' podía darse un acto terrorista”, agregó.

El médico destacó la capacidad de respuesta que tuvo el Hospital de Clínicas en ese momento, “con un espíritu de cuerpo muy fuerte, el amor a la camiseta, por la profesión y el amor por asistir... eso es difícil de explicar con palabras”.

Hoy, Sarotto piensa que el atentado a la AMIA “nos enseñó cómo plantarnos frente a un accidente de tal magnitud, con tanta cantidad de víctimas en tan poco tiempo”.

“Si algo así volviera a ocurrir, sin duda se repetirían los mismos actos de heroísmo y los mismos nerviosismos y quizás los mismos errores ya que nadie está preparado, en ningún lugar del mundo, para afrontar 300 víctimas en tan poco tiempo”, aseguró y concluyó: “Por eso lo mejor es rezar para que nunca más vuelva a ocurrir algo así”. (Télam)