sociedad

Cómo se viven las Fiestas en un casa autogestiva que recibe a víctimas de violencia de género

Por Agencia Télam

29-12-2019 02:00

En un refugio para sobrevivientes de maltratos, amadrinado por las madres de dos víctimas de femicidios, Ángeles Rawson y Julieta Mena, el brindis para recibir el 2020 será para que otras mujeres salgan de situaciones violentas como lo hacen ellas en esta casa autogestiva del conurbano bonaerense donde se reconstruyen junto a sus hijas e hijos.

"Los casos de violencia hacia mujeres y niños se incrementan en las fiestas, por eso estamos esperando a otras mujeres", contó Sasha Porchia, una joven de 27 años, que recibió a Télam en la casa refugio Uguet-Mondaca, que fundó su mamá.

Mientras le da la teta a su bebé de cuatro meses, Sasha se sentó en la ronda de mujeres donde circuló el mate, las historias y las esperanzas.

"Me escapé del hombre que me golpeaba el día del cumpleaños de uno de mis hijos. Llegué aquí, me acompañaron y Nancy me dijo: 'ahora va a estar todo bien'", compartió Teresa, que vive allí con sus hijos de 3, 5, 11 y 13 años.

Ella mencionó a Nancy Uguet, que pidió la baja como policía federal y decidió hace 18 años convertir su casa en un refugio para mujeres en situación de violencia.

Nancy falleció el pasado 3 de diciembre y su hija Sasha y sus hijos Francisco y Milko decidieron seguir sosteniendo el proyecto de su madre.

Y también Teresa que vivió en distintas oportunidades en el lugar, que ya tiene su departamento, pero que vuelve para colaborar. "Recibo a las mujeres. Mi proceso fue de tres años. Fui y volví, tuve vergüenza y miedo, ahora que ya salí de la violencia quiero ayudar a otras mujeres a hacer lo mismo. Por eso vamos a brindar el 31 a la noche".

Lo mismo hicieron en la mesa compartida en Navidad.

"Esa noche vinieron muchas mujeres que estuvieron en el refugio. Con sus hijos. Hubo regalos para todos gracias a las donaciones y a quienes amadrinan este lugar", compartió Sasha.

Jimena Aduriz, mamá de Ángeles Rawson asesinada a los 16 años en 2013 por Jorge Mangeri, el encargado del edificio de Palermo donde vivía la familia, y Marcela Morera mamá de Julieta Mena que en 2015, a los 22 años y embarazada, fue asesinada por Marcos Mansilla, son las madrinas del refugio.

"Para mí es un honor y un privilegio haber conocido a Nancy, acompañar ahora a su hijos y seguir su legado", dijo a Télam, Aduriz.

"Es un lugar para las víctimas que se escapan de relaciones violentas, tienen adonde ir, protegidas, sin juzgarlas, se las acompaña a nivel judicial, económico, emocional. Se salvan vidas", destacó.

Morera no pudo contener las lágrimas al recordar a Nancy Uguer: "Aprendí muchísimo de ella. En cada mujer que llega al refugio veo a mi hija. Hago por ellas lo que no pude hacer por mi hija".

Para sostener el lugar se habilita en la casa una feria de ropa y calzado que "permite pagar las cuentas y comprar alimentos", explicó la mamá de Julieta.

En estos años, Uguer armó una red que involucra el municipio de Almirante Brown, al juzgado y a la policía. De hecho, en la puerta de la casa hay consigna policial diaria.

A ese entramado su sumó "la escuela que está a dos cuadras y recibe a los chicos que llegan al refugio y la sala de salud del barrio que atiende a las mujeres y los chicos. Y la gente del barrio que siempre colabora de una y otra manera", valoró Sasha.

La casa también acogió estos días a Eugenia de 27 años y sus hijos de 11, 5 y 2 años y su bebé de cuatro meses.

"Ya viví aquí. Ahora regresé mas fortalecida. Ya inicié el proceso judicial contra el hombre que me golpeaba, me voy superando día a día", relató mientras cebaba mates y atendía los pedidos de los niños que jugaban en el pequeño ambiente común del hogar.

Las mujeres que llegan "tienen que tener una denuncia judicial; desde el juzgado o la policía se comunican con nosotros y a partir de allí vienen a vivir acá y seguimos el proceso", detalló Sasha.

Así llegó una adolescente de 16 años que vive hace más de 3 allí. Ella estuvo con su mamá por una causa de violencia de género, pero se quedó porque ahora la investigación es por trata de persona.

"Hoy tuvimos audiencia en el juzgado. Ahora estoy más tranquila y puedo pensar en cómo voy a seguir el año que viene. Quiero estudiar diseño de ropa", contó.

Sasha y su hermano mayor van a iniciar el proceso de guarda judicial de la joven.

En silencio, escuchó los relatos Nélida, mamá de Nancy Uguer, que acompaña la obra que dejó su hija que necesita donaciones de alimentos y elementos de higiene ya que se autosustenta.

Las donaciones son siempre necesarias, pero esta época del año es crucial porque suelen incrementarse los hechos violentos contra las mujeres.

El psiquiatra feminista Enrique Stola explicó a Télam que ésto ocurre porque "hay un contexto sociocultural que aumenta la tensión, hay mensajes que 'obligan' a ser una familia en paz y feliz".

"Es el mito de la familia y el amor cristiano. Y luego está la realidad de las profundas insatisfacciones afectivas, económicas que generan tensión. Si a eso se le suma la interacción con la concepción patriarcal del poder, y el consumo de alcohol y sustancias y los machos ejerciendo su poder, tenemos un contexto ideal para que suceda la violencia de género", añadió.

Y concluyó: "Hay personas que desean pasarlo mejor, mujeres que fantasean con otra vida y hombres que no quieren perder el control y aprovechan estas épocas de fiestas sociales para ejercer la violencia".

Quienes quieran realizar donaciones al refugio pueden contactar a Marcela Morera a través de Facebook o escribir a mail marce_natura@hotmail.com. (Télam)