sociedad

Autorizan a CNEA a eliminar 14.000 kilos de pasivos de uranio en San Rafael

Por Agencia Télam

18-07-2019 05:15

El gobierno mendocino otorgó la Declaración de Impacto Ambiental a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), para iniciar la remediación de 14.000 kilos de pasivos líquidos y sólidos de uranio que quedaron depositados en el Complejo Minero Fabril Sierra Pintada, tras la extracción suspendida en la década del noventa en la ciudad de San Rafael.

Según explicaron desde el área de Medio Ambiente, "se eliminarán del suelo sanrafaelino casi 14.000 kilos de uranio que actualmente se encuentra enterrado en las denominadas trincheras y disuelto en el agua almacenada por efecto de correntías, lluvias e infiltraciones en las antiguas canteras".

"Es un paso histórico en materia ambiental ya que durante más de 25 años no se tomó la responsabilidad para exigir el saneamiento de este complejo, para que se complete este proceso que nos asegurará tranquilidad ambiental a todos los mendocinos", expresó hoy el secretario de Ambiente y Ordenamiento Territorial, Humberto Mingorance.

Según se informó, "uno de los objetivos principales es tratar el agua de cantera y los residuos sólidos que existen en el lugar, para continuar luego con las colas y los minerales del tratamiento, que constituyen pasivos de menor riesgo".

La Fase I incluye el tratamiento de los residuos sólidos, con alto contenido de uranio, confinados en 5.223 tambores de 200 litros provenientes del tratamiento del Uranio de Sierra Pintada procesado en Dioxitex, Córdoba, que se encuentran depositados en San Rafael desde la década del noventa.

Además, "se deberá tratar casi 1 millón de metros cúbicos de agua almacenada en las canteras con contenidos de uranio, radio y arsénico superiores a los límites admisibles".

"La remediación se realiza de forma conjunta sólidos y agua de cantera, no utilizando en el proceso agua fresca de origen subterránea o superficial", indicaron.

El sitio cuenta con más de cuatro décadas de monitoreo continuo y durante la etapa de remediación se implementará un exhaustivo programa de vigilancia ambiental para el control del agua superficial y subterránea, el aire, el suelo y la flora.

Todas las acciones del proyecto se desarrollarán aplicando medidas de mitigación preventivas, para evitar la aparición de impactos en el ambiente; y correctivas, que buscarán contrarrestar los efectos de los impactos que podrían presentarse.

El proceso de remediación y los parámetros ambientales serán auditados por la Autoridad Regulatoria Nuclear, la Secretaría de Ambiente y Ordenamiento Territorial, a través de la Dirección de Protección Ambiental, el Departamento General de Irrigación y la Facultad de Ciencias Aplicadas a la Industria de la Universidad Nacional de Cuyo. (Télam)