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A un año de la muerte de la joven que cayó de un parapente, su padre denunció que la causa no avanza

Por Agencia Télam

29-12-2018 08:45

A un año de la muerte de Natalia Vargas, la médica tucumana que falleció al caer de un parapente mientras realizaba un vuelo con una empresa de la localidad de Loma Bola, "la causa está paralizada y no hay avance en la Justicia", denunció hoy el padre de la joven.

"Se cumple hoy un año de la muerte de mi hija y seguimos esperando respuestas pero la causa no avanza en la Justicia", relató Juan José Vargas, padre de la joven médica, en declaraciones a los medios locales.

El 29 de diciembre de 2017, Natalia Vargas contrató un vuelo en parapente en Loma Bola, para vivir la experiencia junto con una amiga pero a los pocos minutos de haber despegado, cayó al vacío y falleció.

Su cuerpo fue encontrado a 200 metros de distancia de la pista de despegue, y según el relato del piloto Ariel Salazar Cardona, el accidente se produjo porque se desprendió el sistema de seguridad al sufrir la joven un ataque de pánico.

"A pesar de que tenían todo el apoyo oficial de la provincia y de Turismo, la empresa de vuelos no respetaba las normas de seguridad mínimas y eso provocó su muerte", agregó el padre de la víctima.

Natalia Vargas tenía 28 años, era oriunda de Concepción, ciudad ubicada a 65 kilómetros al sur de la capital tucumana, pero vivía en Alemania porque realizaba una residencia tras haberse recibido de médica y a fines del año pasado regresó a la provincia para compartir las fiestas con su familia.

Un año después de la tragedia, Vargas lamentó que "no se tuvo respeto con la familia".

"Nos mintieron continuamente", remarcó y denunció que "nunca apareció la cámara (filmadora) que graba el vuelo de cada pasajero, un elemento clave para la investigación".

Por su parte, Patricia Vargas, tía de la víctima, aseguró a Télam que en la familia "no vamos a bajar los brazos porque Natalia merece que sigamos adelante con nuestro reclamo de Justicia".

Más allá del dolor por la muerte de la joven y la tristeza por la falta de respuestas a un año del accidente, la tía de la joven destacó "que nuestras vidas deben continuar y mi hermano sabe que debe ser fuerte porque tiene otros dos hijos que merecen su atención".

Si bien la familia Vargas decidió no realizar una marcha para reclamar que el caso avance en la Justicia, sus amigas convocaron a una misa en la iglesia de la Virgen de Fátima, en la ciudad de Concepción, al cumplirse el primer aniversario de su fallecimiento

La Justicia procesó a Salazar Cardona, el piloto del aerodeslizador en el que voló la joven el día de la tragedia; Eduardo Deheza, quien había sido contratado por la joven concepcionense y Sergio Bujazha, titular de una empresa que se dedicaba a hacer vuelos biplaza de parapente en Loma Bola.

Sin embargo, a este último el Juzgado de Instrucción de la II Nominación le declaró posteriormente la nulidad de su acusación.

Como consecuencia del accidente, los vuelos turísticos fueron suspendidos por el Gobierno de Tucumán hasta que se reguló la actividad llamada "Turismo aventura", en octubre pasado. (Télam)