seguridad

Prisión preventiva por homicidio agravado para los dos detenidos por la muerte de Colegiales

Por Agencia Télam

05-07-2019 01:30

La pareja y el hombre que ayudó a descartar el cuerpo de María Lourdes Arangio, la mujer cuyo cadáver fue encontrado en junio pasado envuelto en frazadas en el barrio porteño de Colegiales, fueron procesados hoy con prisión preventiva por “homicidio agravado”, informaron fuentes judiciales.

La decisión fue adoptada hoy por el juez Damián Kirszenbaum, quien en su procesamiento destacó que en este caso se daba una “relación de poder basada en la sumisión” que el principal acusado, Raúl Antonio Devías (50), tenía sobre la víctima por ser su proveedor de drogas, y un “contexto de violencia de género”.

Por ello, en el caso de “El Gitano” Devías, el titular del juzgado en lo Criminal y Correccional 26 lo procesó por el delito de homicidio doblemente agravado por haber sido cometido contra su pareja y por haber mediado violencia de género.

Respecto al segundo detenido, Gabriel Fernando Massara, un vecino que se entregó a la policía por haber sido la persona que sacó el cuerpo desde la casa de Devías hasta la calle, también quedó procesado con prisión preventiva por el "encubrimiento agravado".

En su resolución -a la que tuvo acceso Télam-, el juez explicó que Devías y Arangio tenían una relación de pareja y a veces solían convivir aunque con intervalos.

Kirszenbaum destacó que “El Gitano” tenía con Lourdes una “relación de poder basada principalmente en su adicción a las drogas, las cuales éste le proveía cuando la acogía en su casa” y que esa circunstancia le impedía a la víctima abandonar al imputado y “salir del contexto de violencia en el cual se hallaba”.

El magistrado mencionó “violencia física y psicológica” y que incluso Devías la amenazaba “de muerte” o con que iba a secuestrar o entregar a alguna de sus hijas “a una red de trata de personas”.

Los testigos mencionaron todo tipo de maltratos físicos, incluso que Arangio fue "picaneada" y que fue abusada sexualmente mientras estaba inconciente.

El juez señala que de acuerdo a las constancias del expediente, Devías le proveía a Arangio no sólo las drogas que ella consumía “por propia voluntad”, sino otras sustancias “sin que lo supiera”.

Respecto a Massara, en la causa hay incorporados una serie de mensajes de audio en los que el propio imputado confiesa a un allegado que él sacó el cadáver a la calle, pero que lo hizo para que Devías "no mate a más mujeres".

El hecho se descubrió el 18 de junio a la mañana cuando un vecino llamó a la línea 911 para reportar la presencia de un bulto de grandes dimensiones, empaquetado con dos frazadas entre dos autos estacionados, en Céspedes al 2900, de Colegiales.

Se trataba del cadáver de Arangio (32) y Devías quedó detenido a partir de un video de una cámara de seguridad de la cuadra, que grabó el momento en el que a las 5.34 de la madrugada el cadáver era depositado detrás de un camión rastrojero, estacionado a diez metros de su casa de Céspedes 2947.

Los peritos también detectaron un rastro de las fibras de las frazadas desde la casa del imputado hasta el sitio donde habían desechado el cuerpo. (Télam)