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Lo que hicieron los vecinos de Esquel lo hubiera querido hacer yo personalmente, dijo Strajman

Por Agencia Télam

30-04-2020 04:30

Ariel Strajman, secuestrado y mutilado en 2002 por la denominada "Banda de los patovicas", apoyó hoy la golpiza que le dieron los vecinos de la ciudad de Esquel a Pablo Sommaruga, uno de sus secuestradores con prisión domiciliaria en esa ciudad chubutense, y consideró que lo hubiera querido golpear él "personalmente", ya que "la gente está harta de los delincuentes".

"Cuando veo que esta gente está en la calle siento una indignación total, una bronca indescriptible", dijo a Télam Strajman (45) sobre Sommaruga, a quien además recordó como "uno de los cabecillas de la banda" que lo secuestró y le mutiló un dedo hace 18 años.

Sommaruga (40), conocido como "El Perro", ayer fue golpeado por vecinos del barrio Vepam, de Esquel, cuando lo reconocieron en la calle, lo rodearon y le pegaron, pese a que en el lugar había policías.

"Lo que hicieron los vecinos de Esquel lo hubiera quedo hacer yo personalmente, porque todavía me dura la bronca y no se me va a ir nunca más", dijo Strajman sobre ese episodio.

Y agregó: "Si Sommaruga hubiera estado en la cárcel habría evitado lo que le pasó. La gente está harta de los delincuentes y por eso reacciona de esta manera".

La víctima de aquel secuestro de 2002, uno de los más impactantes de la época por la crueldad de sus autores, que durante el cautiverio lo torturaron y lo denigraron por ser judío, señaló que no cree que Sommaruga esté rehabilitado.

"No sé si se rehabilitaron. Pablo Sommaruga evidentemente no, porque lo detuvieron en 2015 con un arma de fuego", comentó.

Al recordar las penas –de 3 a 22 años de prisión-, a los que fueron sentenciados ocho de sus secuestradores, Strajman opinó que le parecieron "escasas, por el terrible daño que han hecho".

"No sé por qué los jueces no contemplaron la asociación ilícita. Eran más de tres personas en la banda, ya habían cometido varios ilícitos pero el tribunal en este punto, miró para otro lado", afirmó.

En tanto, el propio Sommaruga aseguró que no entiende por qué la gente ayer "se ensañó" con él, afirmó que ya "pagó" por sus delitos con 18 años de cárcel y le pidió a sus agresores que "reflexionen" porque pudieron haberlo matado y ellos terminar presos.

"Entiendo a la sociedad que esté en una situación que están todos locos pero mi causa no es un delito por violación", explicó en una entrevista con el portal de noticias local EQS Notas, en la que desmintió una publicación que se viralizó por redes sociales y lo vinculaba a un delito sexual.

Sommaruga explicó que él está hace dos años en la Unidad 14 del Servicio Penitenciario Federal (SPF) de Esquel, que hace seis meses le dieron salidas transitorias y que ahora el Juzgado Nacional de Ejecución Penal 1 de la Capital Federal, a cargo del juez José Pérez Arias, le otorgó la prisión domiciliaria, por su "buena conducta" y su "buen perfil criminológico".

Además, el juez lo autorizó a salir cuando deba acompañar a su mujer al obstetra, ya que en unos días dará a luz a su primer hijo.

"Soy una persona que cometií errores en mi vida. Estuve por secuestro, estuve por robo y nada más. Pagué 18 años detenido prácticamente", afirmó en la única mención que hizo sobre el caso Strajman.

El Ministerio Público Fiscal local informó hoy que se inició una causa para identificar a los agresores del ex secuestrador.

"El Perro" Sommaruga fue condenado en 2004 a 16 años de prisión por el secuestro de Strajman, pero la pena se le unificó en 18 años por causas previas.

Strajman, hijo de un joyero, fue capturado la noche del 16 de octubre 2002 por la denominada "Banda de los patovicas" que integraban tanto Pablo como su hermano Adrián Sommaruga –jefe de la organización-, y que llevaba ese nombre porque aparte de cometer delitos trabajaban como personal de seguridad en boliches.

La víctima fue capturada en el garaje de su casa de Villa Urquiza y en pocas horas la familia pagó un rescate de 1.000 dólares, 400 pesos y joyas.

Como la banda consideró que el botín era escaso, lo torturaron quemándolo con un encendedor y cigarrillos, le martillaron una mano y le amputaron el dedo meñique de su mano derecha, que enviaron a su familia para presionarla y obtener un segundo rescate.

Ese pago se frustró por la intervención de la Policía Federal que rescató a Strajman en un barrio privado de Pilar, tras 32 horas de cautiverio.

"El Perro" tuvo una participación activa en el secuestro y la propia víctima escuchó su nombre, "Pablo", antes de que le cortaran un dedo.

La noche de la liberación de Strajman, Sommaruga se escapó de la policía tirándose del balcón de un tercer piso en Belgrano a la terraza de la clínica de la falsa médica Giselle Rímolo, pero tras cinco meses de estar prófugo, fue detenido en marzo de 2003 en Don Torcuato.

En 2015, se escapó de una salida transitoria y fue detenido por la policía cuatro días más tarde con un gramo de cocaína y un revólver calibre 38, y es la causa que ahora lo tiene con prisión domiciliaria en Esquel. (Télam)