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Las manchas halladas en las zapatillas del acusado de matar al cura en Tucumán son de sangre humana

Por Agencia Télam

24-07-2020 02:30

Las manchas encontradas en las zapatillas del único detenido por el crimen del sacerdote Oscar Juárez, asesinado de 15 puñaladas el miércoles 15 de este mes en su vivienda parroquial de la capital tucumana, son de sangre humana y serán cotejadas con el ADN de la víctima para ver si se corresponden, informaron hoy fuentes judiciales.

Los informes químicos determinaron que las máculas que había en las zapatillas de Jorge Leonardo Herrera (31) son efectivamente de sangre humana.

Las pruebas fueron realizadas por peritos del Cuerpo Médico Forense del Ministerio Público Fiscal, quienes detectaron los rastros en las plantas de goma de las zapatillas incautadas durante un allanamiento en la casa de Herrera.

Las fuentes indicaron que el informe químico fue comunicado esta mañana a la fiscal de Homicidios a cargo de la causa, Adriana Giannoni, quien espera ahora que el calzado sea remitido junto a otras evidencias al Colegio de Farmacéuticos y Bioquímicos de Buenos Aires para que se lleven adelante comparaciones genéticas con el ADN del sacerdote,

Hasta ahora el único detenido en la causa es Herrera (31), hijo de Norma Lilia Velárdez, la secretaria de la Iglesia San Martín de Porres, donde mataron al sacerdote.

Las pesquisas sostienen que Velárdez conocía la existencia de una suma de dinero que el religioso tenía guardada, le contó a su hijo y éste ingresó a la casa parroquial para robarlo, momento en que fue descubierto por Juárez y lo asesinó a puñaladas.

La hipótesis surgió luego de que los hermanos de Juárez declararan ante la fiscal Giannoni que el sacerdote tenía ahorrados 67.000 dólares, aunque no en su poder sino que un día antes del crimen se los había dado a ellos para que se los cuidaran.

Los pesquisas llegaron a Herrera tras analizar las cámaras de seguridad municipales y lo detuvieron durante un allanamiento en un domicilio ubicado en el pasaje Hernán Cortez al 3200, en el barrio Villa Luján, en la capital provincial, a unas cuadras de la iglesia.

Los investigadores señalaron que además de los análisis de sangre se aguardan resultados de pericias a teléfonos celulares secuestrados en el marco de la causa.

El cuerpo del sacerdote fue descubierto la mañana del miércoles 15 de julio por una empleada de la iglesia que advirtió que estaban violentadas las puertas de la casa donde se alojaba Juárez.

De inmediato, un patrullero concurrió al lugar y encontró el cuerpo del cura tapado con una sábana.

Según las primeras pericias de los médicos forenses, el sacerdote fue asesinado de 15 puñaladas y el ataque se produjo entre la 2 y las 4 de la madrugada, aunque el cuerpo fue encontrado 10 horas después del crimen.

La víctima llevaba 42 años como sacerdote y desde hacía 13 estaba a cargo de la parroquia San Martín de Porres, según precisaron fuentes del arzobispado.

(Télam)