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Juzgan el crimen de una mujer que reclamaba por la adopción clandestina de su nieto

Por Agencia Télam

08-09-2020 06:30

Cuatro hombres comenzarán a ser juzgados mañana en la ciudad fueguina de Río Grande, acusados de haber asesinado a puñaladas a una mujer frente a su nieto de 2 años en septiembre del 2019, aparentemente porque los iba a denunciar por presuntamente pretender adoptar de manera ilegal a otro nieto suyo recién nacido, informaron fuentes judiciales.

El debate oral, que estará a cargo del Tribunal de Juicio de Río Grande, tendrá en el banquillo de los acusados a Gastón Eduardo Blanco (35), apodado “Gato”, uno de sus hijos de 17 años, y dos de sus cuñados, llamados Juan Ramón Gómez (35) y Juan Manuel Gómez, acusados del homicidio de Gladis Beatríz Moledo (54).

El hecho ocurrió el 9 de septiembre del 2019 cuando Moledo fue encontrada asesinada en su casa en el barrio Margen Sur de la ciudad del norte de Tierra del Fuego, y los forenses determinaron que el cadáver presentaba varias heridas cortantes en el cuerpo, dos de ellas en la zona del cuello.

El juez de instrucción Daniel Cesari Hernández, quien tuvo a su cargo la investigación, determinó que todo comenzó cuando la hijastra de la víctima, una joven menor de edad, tuvo una hija pocos meses antes del crimen y se la había entregado a una familia de conocidos (los tíos de su mejor amiga), quienes intentaron inscribirla como propia.

Una de las hipótesis del hecho es que Moledo reclamaba por su nieto entregado a esta familia sin los procedimientos legales, y que la mataron porque amenazó con revelar a las autoridades lo que había ocurrido con la beba.

Según la acusación fiscal, Blanco, Juan Manuel y Juan Ramón Gómez deberán responder por “haber matado a la mujer, previo acuerdo y división de tareas y roles”, mientras que el menor de 17 años “habría brindado la ayuda necesaria para que se consumara el delito”.

La fiscalía sostiene que los tres adultos ingresaron a la vivienda de la víctima, “sin ejercer fuerza en la cerradura, y aprovechando que estaba desprevenida la neutralizaron, golpearon en el rostro y le provocaron heridas de muerte con un cuchillo”.

En tanto, el adolescente “los habría llevado hasta un lugar cercano al domicilio de la víctima y se reunió con el resto de los coautores en forma posterior a haber consumado el hecho en una dirección acordada”, aseveró la fiscal Laura Urquiza, al acusar a todos por el delito de “homicidio doblemente agravado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas”.

Por el hecho también estuvo imputada la hijastra de la víctima y la pareja de Blanco, Jésica Gómez, aunque ambas recibieron luego falta de mérito.

Al dictar el procesamiento de los sospechosos, el juez Cesari Hernández se basó en las imágenes de cámaras de seguridad, en testimonios y en otros indicios que ubican a los acusados en la escena del crimen.

También fueron valorados más elementos, como el hecho de que los imputados lavaron el auto que los habría llevado hasta el lugar del homicidio, el supuesto descarte de un teléfono celular de la víctima (hallado cerca de donde pasó el vehículo) y las lesiones recientes que algunos presentaban.

Por otra parte, Jesica Gómez declaró en la causa haber escuchado a su hermano decir: “dos puñaladas le metí en el cuello” y haberlo visto juntar la ropa que se quitó (después del hecho) para guardarla en una “bolsa negra”.

El caso también tiene un testigo presencial: el otro nieto de Moledo, que estaba dentro de la casa cuando la mataron, y cuyos gritos en la madrugada del crimen alertaron a los vecinos y motivaron que la policía descubriera el cuerpo tendido en el suelo, en medio de un charco de sangre. (Télam)