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Dictaron la prisión preventiva para cuatro policías detenidos por amedrentar a los tiros a un hombre

Por Agencia Télam

11-08-2020 07:45

Un juez de Salta dictó la prisión preventiva para cuatro policías, entre ellos un comisario, de una dependencia del municipio de Apolinario Saravia, en el sur de esa provincia, acusados de amedrentar a los tiros a un hombre y detenerlo sin motivos, por una venganza, informaron hoy fuentes judiciales.

El fallo del juez de Garantías 1 de Joaquín V. González, Sebastián Guzmán, recayó en el comisario Walter Omar Mamaní, el cabo Juan Francisco Giménez, el sargento Sergio Luis Carlos Argañaraz y la sargento Julia Díaz.

Según las fuentes, el magistrado calificó provisoriamente la conducta desplegada por el comisario Mamaní como "abuso de armas agravado, privación ilegítima de la libertad, falsedad ideológica y vejaciones agravadas con fines de venganza, todo en concurso real".

Esto por un hecho ocurrido el 28 de junio pasado, a las 4 de la madrugada, en concurso real con "privación ilegítima de la libertad y falsedad ideológica, también en concurso real", por otro hecho ocurrido el 2 de julio pasado, por la tarde.

En tanto, la conducta desplegada por Giménez y Argañaraz fue calificada provisoriamente "abuso de armas agravado, privación ilegítima de la libertad, falsedad ideológica y vejaciones agravadas con fines de venganza, todo en concurso real" por el hecho ocurrido el 28 de junio, en concurso real con "coacción".

En la misma resolución, el juez declaró la nulidad parcial de la ampliación del decreto de citación a audiencia de imputación en lo que respecta a la participación del sargento Franco Matías Vizgarra, por lo que rechazó el pedido de prisión preventiva del mismo y ordenó su libertad.

Asimismo, dispuso convertir el arresto domiciliario de la sargenta Julia Díaz en prisión preventiva.

Entre otras medidas, Guzmán corrió vista a la Fiscalía de Derechos Humanos por la posible comisión del delito respecto de las declaraciones testimoniales de Ramiro Baltazar Serrano, Diego Jacinto Figueroa Orquera e Iris Waildelich, y dispuso que la apertura de los mensajes de Mamaní existentes en el teléfono celular secuestrado se haga en presencia de la fiscalía penal, la defensa técnica y la querella.

Mamaní y Giménez se desempeñaban como comisario y jefe de dependencia, respectivamente, de la subcomisaría El Dorado, en el municipio de Apolinario Saravia, que está a unos 250 kilómetros al sudeste de la capital salteña.

El pedido de prisión preventiva había sido formulado por la fiscal de Derechos Humanos, Verónica Siemesen de Bielke, quien entendió que se encuentra acreditado que aproximadamente a las 4 del 28 de junio pasado, mientras el denunciante Luciano Diez circulaba en su vehículo por avenida 9 de Julio, en inmediaciones de Parque Norte-Sala Nido, de Apolinario Saravia, apareció en sentido contrario el móvil policial 1745.

El automóvil era conducido por Giménez, quien estaba acompañado por Argañaraz, Díaz y Mamaní.

Los voceros detallaron que, sin motivo alguno, los policías realizaron la detonación de al menos cuatro disparos de arma de fuego con la intención de amedrentar a Diez.

Luego, se dirigieron a su domicilio donde lo detuvieron supuestamente por evadir un control policial y darse a la fuga, por lo que los acusados privaron de la libertad al damnificado sin autorización para hacerlo.

Para avalar la restricción ilegal, los acusados armaron una causa penal en la que Mamaní denunció a Diez por atentado a la autoridad, e insertó declaraciones falsas en un documento público.

Esto debido a que lo denunciado por Mamaní y avalado por las declaraciones testimoniales de Díaz, Giménez y Argañaraz, quienes presenciaron el momento de los disparos y la posterior detención ilegal de Diez, no se condice con la filmación de la cámara del parque ni con el relato del denunciante.

Además, durante el traslado de Diez y luego de ser ingresado a la dependencia policial, los acusados lo sometieron a malos tratos físicos y psíquicos.

En su denuncia, el damnificado expresó que toda esta situación pudo obedecer a un conflicto existente entre el comisario y su madre, que es dueña de un sistema de cable local. (Télam)