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Asesinan a balazos en la cabeza a un policía en Rosario e investiga si se trató de un crimen mafioso

Por Agencia Télam

23-07-2019 06:00

Un suboficial de la Policía de Santa Fe fue asesinado de al menos siete balazos en la cabeza por dos personas en la ciudad de Rosario y se investiga si se trató de un crimen mafioso, informaron hoy fuentes judiciales.

El fiscal del caso, Miguel Moreno, precisó esta tarde en conferencia de prensa que la víctima, identificada como Cristian Ezequiel Ibarra (29), fue baleada desde el interior de su propio auto.

Según las fuentes, el padre de este suboficial también había integrado la policía santafesina y fue asesinado en febrero de 2014 durante un intento de robo.

El cuerpo baleado de Ibarra fue encontrado anoche, alrededor de las 21.30, en el interior de un Peugeot 308 color negro de su propiedad, en Larralde y Dean Funes, en el barrio Godoy del sudoeste rosarino, donde los vecinos escucharon tiros y llamaron a la Policía.

De acuerdo a las primeras averiguaciones, los testigos vieron a dos personas que bajaron del auto luego de escucharse los disparos y huyeron del lugar a la carrera.

Los peritos que trabajaron en la escena del crimen hallaron 8 vainas servidas de una pistola calibre 9 milímetros, siete de los cuales estaban dentro del habitáculo del Peugeot y el restante en la calle.

"La hipótesis del robo resulta improbable, puesto que la totalidad de las pertenencias de Ibarra, salvo el arma reglamentaria, estaban en el vehículo", indicó el fiscal Moreno.

Consultado sobre un posible ajuste de cuentas, señaló: "No lo puedo afirmar, pero tampoco me atrevo a descartarlo por las características del hecho."

El fiscal precisó que al momento de llegar la Policía el auto tenía tres puertas abiertas: la del conductor, la del acompañante y la trasera izquierda.

Según los pesquisas, los agresores estaban dentro del vehículo cuando asesinaron al policía Ibarra.

Sin embargo, aun no pudieron determinar si los asesinos subieron al auto con la voluntad de la víctima o si lo obligaron, sostuvo el fiscal.

Moreno detalló que Ibarra presentaba "doce orificios (de bala) en el cráneo", diez de los cuales se correspondían a la entrada y salida de cinco proyectiles, mientras que los otros dos plomos quedaron alojados en la misma.

Al tiempo que no sufrió heridas de bala en ninguna otra región del cuerpo.

Moreno indicó que "la mayoría (de los disparos) fueron a la nuca y al parietal derecho", lo que refuerza la hipótesis de que quien lo ejecutó fue la persona que estaba en el asiento del acompañante del Peugeot, registrado a nombre de Ibarra como titular.

Además, en el parabrisas del auto se observaron al menos tres impactos de bala que perforaron el cristal, a la altura de la ubicación del conductor.

Los voceros consultados explicaron a Télam que la víctima prestaba servicio en la Oficina de Gestión Judicial (OGJ) del viejo edificio de Tribunales de Rosario.

Sin embargo, no estaba en funciones ya que contaba con carpeta médica por un siniestro vial que había sufrido, dijeron los mismos informantes.

Por su parte, Mario Eduardo Ibarra (49), padre del suboficial, fue asesinado a tiros hace cinco años, cuando ya se había retirado de la fuerza y conducía un remís en el barrio Ludueña, donde vivía junto a su familia.

Según aquella investigación, el ex policía fue abordado por dos delincuentes cuando trasladaba a un pasajero por Junín y Felipe Moré, de ese barrio rosarino.

Ibarra reconoció a los asaltantes, con los que intercambió disparos, y falleció en el Peugeot 405 que utilizaba para trabajar en la remisería. (Télam)