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Apelan el procesamiento del acusado de matar a una mujer en Colegiales y arrojarla en la calle

Por Agencia Télam

10-07-2019 05:30

La defensa del hombre que fue procesado con prisión preventiva por el crimen de María Lourdes Arangio Frixione, cuyo cadáver fue encontrado en junio pasado envuelto en frazadas en el barrio porteño de Colegiales, apeló hoy esa decisión y sostuvo que la víctima murió de un edema pulmonar con el que su cliente no tuvo relación.

La presentación fue realizada ante la Cámara del Crimen por el abogado Héctor Rodríguez, que representa a Raúl Antonio Devias (50), acusado de "homicidio doblemente agravado por haber sido cometido contra su pareja y por haber mediado violencia de género".

En su escrito, el letrado atacó los fundamentos del juez de instrucción Damián Kirszenbaum, al afirmar que en su propia resolución manifiesta que "las circunstancias de la muerte de Arangio Frixione no están debidamente acreditadas" y que en la autopsia "se ve que el cuerpo no presenta signo de violencia alguno y que ello no sólo es producto del estado de descomposición, sino que, a simple vista, puede advertirse que no tiene golpes o heridas".

Entonces, sostuvo el abogado, cuando se hace referencia a presuntas golpizas y a la aplicación de descargas eléctricas "se está recurriendo a una construcción exagerada y carente de todo sustento fáctico, con el evidente ánimo de justificar una calificación jurídica por demás gravosa, en una causa donde hay un cadáver que pertenece a una persona que en vida estuvo gravemente enferma y que tiene como causa única de fallecimiento el edema pulmonar".

"Edema pulmonar que, claramente, no puede producir un tercero sin ejercer violencia o sin cometer un yerro grave", afirmó el defensor, para quien "no hay elemento alguno que demuestre que Arangio Frixione falleció como consecuencia de alguno de los modos comisivos del homicidio".

Para el abogado, "se elabora una teoría francamente conspirativa que tiene un supuesto asidero en la lamentable circunstancia de que los protagonistas de la convivencia de los últimos días de vida de Arangio Frixione son un grupo de drogadictos graves incapaces de manejar sus frenos inhibitorios.

Agregó que, según sus padres, la joven comenzó con ingesta de cocaína hace más de quince años y que su cliente "es un enfermo grave" que aceptó el "consejo" de su vecino Gabriel Massara para descartar el cuerpo en condiciones más que absurdas, ya que se lo sacó a la vereda.

El hecho se descubrió el 18 de junio a la mañana cuando un vecino llamó a la línea 911 para reportar la presencia de un bulto de grandes dimensiones, empaquetado con dos frazadas entre dos autos estacionados, en Céspedes al 2900, de Colegiales.

Se trataba del cadáver de Arangio (32) y Devias quedó detenido a partir de un video de una cámara de seguridad de la cuadra, que grabó el momento en el que a las 5.34 de la madrugada el cadáver era depositado detrás de un camión rastrojero, estacionado a diez metros de su casa de Céspedes 2947.

Los peritos también detectaron un rastro de las fibras de las frazadas desde la casa del imputado hasta el sitio donde habían desechado el cuerpo.

Para el juez, Devias tenía con Lourdes una "relación de poder basada principalmente en su adicción a las drogas, las cuales éste le proveía cuando la acogía en su casa" y que esa circunstancia le impedía a la víctima abandonar al imputado y "salir del contexto de violencia en el cual se hallaba".

El magistrado mencionó "violencia física y psicológica" y que incluso Devias la amenazaba "de muerte" o con que iba a secuestrar o entregar a alguna de sus hijas "a una red de trata de personas". (Télam)