revista-grupo-la-provincia

Carrió apuntó contra las jubilaciones de privilegio

La legisladora nacional se refirió a la suspensión del aumento a las jubilaciones de dirigentes políticos, jueces y diplomáticos.

Por Redaccion GLP

08-01-2020 06:54

En el marco de la sanción de la ley de emergencia económica sancionada por ambas Cámaras en pos de que el Ejecutivo nacional pueda avanzar en medidas concretas para la reactivación de la economía y la protección de los ciudadanos, la legisladora salió a la cancha con los tapones de punta al referirse al régimen de las jubilaciones de privilegio.

Al respecto, afirmó que ella se “jubila con muchísimos aportes, solo 25 como legisladora, pero también otros diez en el Poder Judicial”.

“Yo me jubilo como diputada que no tiene régimen de privilegio porque lo derogamos”, dijo la legisladora nacional. Cabe recordar que Carrió anunció su retiro de la política meses atrás, y confirmó que lo haría para el mes de marzo de 2020.

“Yo voy a cobrar la cuarta parte de lo que cobraría como jubilada de mi sueldo a los 30 años cuando tenía nivel de juez de Cámara”, dijo Carrió, que recordó el régimen especial que tenían los diputados, que fue derogado en 2002.

“Yo fui una de las autoras de la ley en el 2002 porque me parecía un privilegio”, sostuvo la titular del espacio Coalición Cívica ARI.

Además, se refirió a la ley de emergencia económica como “una estafa colosal”, ya que, con la fórmula anterior de actualización de haberes jubilatorios, “había una pérdida momentánea, pero aseguraba a todos los jubilados no perder poder adquisitivo”.

“Eso es lo que suspendieron. Nos tenían que pagar la inflación de los últimos seis meses. Esto es lo que no nos pagan”, sostuvo Lilita.

“Acá hay un sistema injusto: los que aportaron 40 años están paralizados, y los que no aportaron tienen el bono pero después siguen paralizados”, dijo Carrió respecto a la nueva legislación.

En relación a ello, la legisladora, en su participación en el debate de la ley de Emergencia, consideró que la norma “autoriza la dictadura por seis meses”.

Cabe recordar que presentó un texto, que solicitó se adjuntara al debate de la normativa, en el que especifica que su objetivo es preservar “el rol institucional del Parlamento”.

“Esto no es contra un gobierno ni un presidente; no es oposición de ninguna naturaleza sino preservación del rol institucional del Parlamento”, sostiene en el inicio el documento presentado por la legisladora.

Asimismo, señaló que “la norma constitucional es clara” en cuanto a que “se prohíbe la delegación legislativa en el Poder Ejecutivo", pero “la historia argentina nos ha demostrado que en nombre de la democracia se puede violar la Constitución Nacional y destruir la República”.

Y alertó: la legislación “no pone ningún límite ni parámetro razonable a la delegación, lo que hace que las facultades otorgadas se conviertan en poderes de una discrecionalidad absoluta e incontrolable”.

“Que se ponga en conocimiento del Fiscal de turno para que se investigue la posible comisión del ilícito tipificado en el artículo 227 del Código Penal, que sanciona a quienes concedan al Poder Ejecutivo Nacional, facultades extraordinarias por las que la fortuna de los argentinos hubieran quedado a merced del gobierno nacional”, solicitó la legisladora nacional.

Respecto de su retiro de la política, la legisladora señaló que pasará “todo enero y todo febrero en el recinto” legislativo, hasta que el primero de marzo entre en vigencia su renuncia al cargo.

Sin embargo, aclaró: “los voy a acompañar y en marzo voy a estar más al lado, como ciudadana. Yo no los voy a abandonar. Además, para eso tenemos 15 diputados de la Coalición Cívica que son mucho mejores que yo y que pueden soportar en salud todavía esa Cámara que ya es irrespirable”.

En otro orden de cosas, la legisladora convocó a la dirigencia política a "asumir errores y responsabilidades", en el marco del inicio de un nuevo año.

En ese sentido, llamó a "construir la paz” la cual “demanda lucha interior y testimonio público".

En congruencia con ello, sostuvo que Argentina deberá “alcanzar un nuevo contrato moral” el cual “exige asumir errores y responsabilidades, reconocer el pasado y asumirlo mediante el arrepentimiento y la renuncia explícita a repetir la historia"