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Un testigo declaró sobre el secuestro de su hermana embarazada en 1975, quien continúa desaparecida

Por Agencia Télam

19-06-2020 05:00

Un testigo declaró por videoconferencia cómo fue el secuestro de su hermana embarazada y su pareja en 1975, durante una nueva audiencia del juicio de lesa humanidad que se sigue en Tucumán por la causa del Operativo Independencia II, a cargo del Tribunal Oral Federal de esa provincia.

“Mi familia estaba compuesta por Graciela, mi mamá y mi papá”, contó al tribunal Hugo Barcalá, quien debido al distanciamiento social impuesto por la pandemia de coronavirus, bridó su testimonio por videconferencia desde Córdoba.

“Para 1975 mi hermana, tenía 20 años, trabaja de día y por las noches estudiaba en la escuela Nacional de Tres Arroyos, en la provincia de Buenos Aires, y en el mes de junio fue despedida e indemnizada por lo que viajó a la Plata a visitar a unos amigos. Allí conoció a quien luego fue su pareja, Adam Leiva”, continúo el testigo.

Barcalá recordó, que Graciela junto a Adam volvieron a Tres Arroyos, para festejar su cumpleaños y que “Adam estuvo varios días en nuestra casa, conoció a mis padres, mi papá decía que era un muchacho simpático y amable”.

Luego, la pareja se fue a Salta unos días, a visitar a los padres de Adam y después a Tucumán, desde donde “Graciela mantenía contacto con mi mamá a través de telegramas y cartas, pero al poco tiempo perdimos el contacto con ella”

Esta ausencia de noticias “generó desconfianza a mi madre quien viajó a Salta y luego a Tucumán acompañada de una amiga para buscarla”.

Una vez “en Tucumán fueron a una casa ubicada en la calle San Martín 151” que pertenecía a la señora de apellido Abregú, y allí vivía mi hermana junto a Adam, los hijos de la dueña de casa y otros jóvenes”, quienes por entonces también estaban desaparecidos.

"La buscó en comisarías hasta que llegó a la Escuelita de Famiallá (reconocido por la Conadep como primer centro clandestino de detención que funcionó en el país), al entrar vio que estaba lleno de soldados armados pero no sintió miedo”

En la Escuelita fue atendida por el general Mario Benjamín Menéndez, que en el contexto del Operativo Independencia estaba a cargo de la Escuelita.

"No la busque más señora, le aseguro que su hija debe estar enterrada con documento y todo’”, le comunicó el militar que años más tarde estaría a cargo del gobierno de las islas Malvinas durante el conflicto de 1982 con Gran Bretaña.

El testigo contó que “sin saber qué más hacer y sin más respuestas” su madre regresó a Tres Arroyos y le contó a la familia lo que le había dicho Menéndez”.

Tiempo después, la familia supo por testigos que estuvieron secuestrados, “que un grupo de hombres ingresaron encapuchados y armados la casa de Tucumán el 19 de septiembre a las 3.30, torturaron a Graciela junto a otras mujeres que también vivían allí y después se los llevaron a todos en unos camiones y les robaron todas las pertenecías”.

También supieron que Graciela estaba embarazada de pocos meses y que "habían inventado una persecución y habían matado a Adam y a otros pibes más de un tiro en la cabeza y otro en el pecho, y antes los habían torturado".

Después de la desaparición de Graciela “la vida de la familia se volvió muy triste, desesperante”, lamentó Barcalá.

El proceso oral de esta causa se inició 9 de diciembre de 2019 y se reanudó en febrero de este año, pero se interrumpió durante la etapa testimonial cuando se decretó el aislamiento social, preventivo y obligatorio por la pandemia de coronavirus.

El juicio investiga 366 presuntas violaciones a los derechos humanos en Tucumán, cometidas en el inicio del Operativo Independencia, en febrero de 1975 y durante la última dictadura. (Télam)