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Procesan a cuatro ex funcionarios del Servicio Penitenciario Federal por delitos de lesa humanidad

Por Agencia Télam

28-12-2018 10:00

El juez federal Daniel Rafecas procesó hoy con prisión preventiva a cuatro ex funcionarios del Servicio Penitenciario Federal por la "Masacre del Pabellón Séptimo", cometida durante la última dictadura militar en la Cárcel de Devoto.

Durante la masacre, el 14 de marzo de 1978, murieron 65 personas y otras 89 víctimas sufrieron tormentos, según consta en el fallo judicial de 282 páginas.

La investigación se inició por la denuncia de uno de los sobrevivientes, a la que posteriormente se fueron sumando más víctimas.

En el fallo con el que dictó los procesamientos, Rafecas tuvo por probado que, la mañana de la masacre y como represalia por un episodio que se había producido la noche anterior, los funcionarios del Servicio Penitenciario dispusieron la realización de una violenta requisa en el Pabellón Séptimo de la Unidad 2 donde se encontraban alojadas más de 160 personas.

"Aproximadamente a las 815 y luego del recuento de rutina, sonó el silbato que anunciaba el ingreso de la requisa al pabellón. Ni bien ingresaron al recinto, los integrantes de la Sección Requisa habrían comenzado a castigar indiscriminadamente a los internos, con una inusual violencia, con la clara intención de amedrentarlos y disciplinarlos por los sucesos de la noche anterior", reseñaron desde el juzgado de Rafecas.

Los procesados por Rafecas son el ex prefecto Juan Carlos Ruiz, quien al momento de los hechos era el jefe de la Unidad Penitenciaria; el ex alcaide mayor Horacio Martín Galíndez, que se desempeñaba como jefe de la División Seguridad Interna de la Unidad; el ex alcaide Carlos Aníbal Sauvage, a cargo al momento de los hechos de la Sección Requisa de la cárcel, y el ex ayudante de 5ta. Gregorio Bernardo Zerda, quien era uno de los celadores a cargo del Pabellón Séptimo.

La requisa relatada en el expediente generó forcejeos con los reclusos que lograron expulsar a los penitenciarios, hecho que luego generó una nueva represalia.

"Desde la pasarela de vigilancia comenzaron a disparar gases lacrimógenos hacia el interior del pabellón, a la vez que efectuaban disparos intimidatorios con armas de fuego", informaron desde el juzgado.

Además relataron que los reclusos intentaron impedir el avance de los penitenciarios del área de requisa colocando sus colchones que luego fueron incendiados.

En función de ello, "el juez tuvo por probado que los efectivos penitenciarios aprovecharon el fuego que se había iniciado en el interior del pabellón para infligir un grave sufrimiento a los reclusos, constitutivo del delito de imposición de tormentos", se informó desde el juzgado.

Rafecas "entendió que el fuego fue aprovechado por el personal del Servicio Penitenciario para continuar con la lógica de castigo y amedrentamiento que había determinado la realización de la requisa de aquel día, omitiendo llevar a cabo acciones para combatir el fuego, el cual se extinguió aproximadamente a los 40 minutos, cuando se consumió el material combustible", explicaron.

Por el incendio fallecieron en el pabellón séptimo 57 internos, mientras que otros ocho murieron en diferentes nosocomios como consecuencia de las heridas sufridas en el marco del mismo. (Télam)