politica

Milagro Sala Es una pequeña luz para comenzar a creer en la justicia

Por Agencia Télam

29-12-2018 03:15

La detenida dirigente social jujeña Milagro Sala expresó hoy que la orden judicial que dio lugar al pedido de prisión domiciliaria constituye "una pequeña luz para comenzar a creer en la Justicia", y apuntó contra el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, por sus recientes críticas sobre la absolución de la jefa de la Tupac Amaru en uno de los juicios que se le seguía en simultáneo, al decir que el mandatario radical "se asusta cuando huele a libertad de Milagro Sala, porque sabe que en los compañeros hay mucha indignación".

Sala, que lleva una pulsera electrónica, es enjuiciada junto con otras 29 personas en la denominada causa de los “Pibes Villeros”. "Esto es una pequeña luz, como he venido diciendo estos días, de esperanza, y de comenzar a creer en la Justicia, lo cual es difícil. Tanto daño nos hicieron; tanta injusticia se cometió contra nosotros, que creer de nuevo es costoso", dijo Sala ya en el interior de su casa del barrio Cuyaya, en la capital jujeña, en diálogo con un portal de noticias local.

Agregó que, previo al traslado, desde su otro domicilio en la ciudad jujeña de El Carmen, se encontraba "muy nerviosa", y dudó hasta último momento del mismo, porque la semana pasada ya se le había comunicado el cambio de domicilio, pero fue suspendido, y sospechaba que pudiera ocurrir lo mismo ante retrasos de hoy.

Al referirse a su absolución, el jueves pasado, en el juicio por tentativa de homicidio, conocido como la Balacera de Azopardo, dijo que hasta hoy le "cuesta creer" que en la causa esté absuelta, y acusó al juez Pablo Pullen Llermanos por supuestas amenazas para que los imputados declaren en su contra.

"El juez Pullen Llermanos era claro con eso. Les decía que a quien quería tener presa era a la negra Milagro Sala. Que a ellos les iban a dar un trato especial. Que iban a estar un tiempito presos y de ahí le daban la libertad", indicó.

Al respecto, acusó que Alberto Cardozo y Fabián Ávila – los imputados junto a ella-, "fueron torturados, y por la misma policía de la provincia, del ministro de Seguridad Ekel Meyer y por Gerardo Morales, para acusarme y tenerme mucho tiempo presa por ello".

En la misma linea, la dirigente apuntó contra las otras causas en su contra, como ser la conocida como Pibes Villeros -por la que está en proceso de enjuiciamiento-, y aseguró que excepto "un compañero que dijo la verdad y luego lo metieron diez días presos, todos los otros testigos iban con la cabeza gacha y decían lo que los fiscales querían".

A su vez mencionó la existencia de un pendrive, que "los tiene atados a todos los que la denunciaron en la causa", según referencias de uno de los abogados de los otros 29 imputados por el presunto desvío de fondos públicos.

(Télam)