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Los exdueños de constructora chaqueña declararon en el juicio oral por obra pública

Por Agencia Télam

31-08-2020 04:00

El juicio oral por el presunto direccionamiento de la obra pública en Santa Cruz en el kirchnerismo, se reanudó hoy con las declaraciones de los exdueños de una empresa chaqueña comprada por "Austral Construcciones" para aumentar la capacidad de obra de la firma del detenido Lázaro Báez, según los testigos.

"Querían tener capacidad de obra", explicó el exsenador por Chaco y exdueño de la constructora de esa provincia "Adelmo Biancalani", Fabio Biancalani, al declarar ante el Tribunal Oral Federal 2 en el juicio que se sigue a la expresidenta Cristina Kirchner, a Báez y al exministro de Planificación Julio De Vido, entre otros procesados.

En una nueva audiencia realizada a través de la plataforma Zoom, los hermanos Fabio y Sandra Biancalani explicaron que la empresa que estaba en sucesión a raíz de la muerte de su padre y desde el 2001 entraron en crisis económica que derivó en una convocatoria de acreedores.

A raíz de ello empezaron a buscar comprador para el 50 por ciento de la "Sucesión de Adelmo Biancalani" y los contactó el entonces presidente de Austral Construcciones, Julio Mendoza, a quien conocían de la provincia.

"Sé que no tenían mucha capacidad de obra, querían tener capacidad", explicó Biancalani.

El testigo fue senador nacional por Chaco entre 2007 y 2013 y antes de asumir ese puesto se desempeñaba como administrador judicial de la sucesión, que ya había sido vendida a Báez en un 55 por ciento.

"Conocí a Lázaro Báez, lo vi tres veces creo, porque había veces que había que hablar por certificaciones, pagos, nosotros teníamos una extracción mensual y dividendos, regalías, que nunca se hacían", explicó.

Los hermanos Biancalani declararon de manera remota ante el TOF2 y recordaron que hicieron reclamos judiciales por la falta de pago de dividendos y alquileres de propiedades de la empresa, que no eran parte de la sucesión vendida.

La testigo explicó al inicio de la audiencia que no conoció personalmente a Báez ni a ningún miembro de su familia y que dejó su puesto en la firma heredada del padre porque "se sintió desplazada" tras la venta.

"Nuestra empresa tenía mucha capacidad, Austral Construcciones si sé que era una empresa constituida aparentemente no mucho tiempo atrás", recordó.

En la venta a Austral Construcciones "no hubo ningún bien material, lo que entraba como patrimonio era el nombre y todas las maquinarias" que ya les habían sido alquiladas con anterioridad, explicó.

La venta fue en 2006 por el 55 por ciento, pero dos de los hermanos vendieron sus partes restantes y Austral Construcciones terminó siendo propietaria del 85 por ciento de la firma.

La testigo inició juicios en el 2016 por la falta de pago del alquiler de un obrador que era suyo y recuperó "desmantelado", dijo y también por cheques rechazados.

"Adelmo Biancalani había pasado a ser un nombre de fantasía, el 85 por ciento de la empresa era de Austral Construcciones", concluyó.

"Mi familia quedó involucrada y mi apellido fue mancillado permanentemente. Haciendo uso de internet ponía 'Sucesión Adelmo Biancalari' y me enteraba que había un montón de uniones transitorias de empresas que integraba, operando, de las cuales no tenía ningún tipo de referencia", agregó. (Télam)