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La política se metió irrazonablemente en la Justicia, dice emblemático juez de la Seguridad Social

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Por Agencia Télam

28-12-2019 01:15

El titular de la Cámara Federal de la Seguridad Social, Luis Herrero, quien dejará su cargo de magistrado a partir del próximo 1 de enero, aseguró hoy que "mientras exista el Consejo de la Magistratura, no va a haber una Justicia independiente" en la Argentina, y postuló que, en el país, "la política se metió irrazonablemente" en el ámbito judicial.

Conocido por sus treinta años de trayectoria, e innumerables y emblemáticos fallos en favor de reclamos de jubilados en pos del reajuste de sus haberes jubilatorios y de la restitución de cientos de miles de pensiones no contributivas por invalidez declaradas caducas o dadas de baja, Herrero decidió jubilarse y retirarse de la actividad judicial a partir de la semana que viene, cuando comience el nuevo año.

"En la Argentina, la política se metió irrazonablemente en la Justicia. El sistema está conformado de tal manera que los jueces no pueden ser independientes", aseveró Herrero en una entrevista que concedió a Télam.

En este sentido, el camarista planteó que "mientras exista el Consejo de la Magistratura, no va a haber una Justicia independiente porque el poder político domina", y, en sintonía con ese planteo, destacó la necesidad de "reformar la Constitución" para eliminar ese órgano y diseñar un sistema judicial "como el de Uruguay, Chile o Brasil".

"¿Qué juez va a hacer justicia o va a dictar sentencias independientes" si el Consejo de la Magistratura "es el que hace las ternas, el que tiene la potestad disciplinaria y el que manda eventualmente a enjuiciamiento" a magistrados por su desempeño, se preguntó el magistrado.

"Si lo hicieran, me podrían a mí como ejemplo y dirían que les va a pasar como le pasó a Herrero, que me persiguieron por dictar medidas cautelares a favor de los jubilados, y por haber intimado al director ejecutivo de la Anses, en ese momento, Diego Bossio, para que cumpliera con el fallo Badaro a todos sus destinatarios", sostuvo Herrero.

Con estos argumentos, indicó que se jubilará con "la desazón" de que, "a pesar de los fallos dictados, el Poder Judicial en su esencia no cambió", y de que "el sistema está conformado de tal forma que los jueces no pueden ser independientes porque, si lo son, les arman una causa y les hacen la vida imposible".

Al hacer un repaso de su trayectoria en el fuero de la Seguridad Social y a modo de balance, Herrero remarcó que, merced a "un plan organizacional diseñado por el licenciado en Informática Pablo Cheli y dirigido también por la doctora Marina D'onofrio", que primero aplicó en su Sala, la II, y que, luego, hizo extensivo al resto, se logró disminuir "exponencialmente" la cantidad de expedientes acumulados en el fuero, lo que denominan el "freezer" de causas.

"La Sala II está al día, la Sala I está a punto de lograrlo y la Sala III se sumó a este proceso de agilización y eficientización", aseveró el saliente titular de Cámara Federal de la Seguridad Social.

No obstante, sostuvo que "la baja" en la cantidad de demandas contra el Estado por los haberes "es producto del desaliento de los jubilados y del no cumplimiento por parte del Estado" de lo establecido en sentencias dictadas.

"No me alegra decir que hay menos demandas porque entiendo que eso es producto de que los jubilados y jubiladas ya no tienen confianza ni fe en una Justicia que, cuando le responde, ellos ya posiblemente no viven, por la irrazonable demora de los juicios previsionales", aseveró.

En este punto, el magistrado remarcó que "es pública y notoria la litigiosidad en el fuero de la Seguridad Social", y entendió que "no va a disminuir simplemente porque los haberes no guardan la justa proporcionalidad que deberían guardar con los salarios de los trabajadores activos".

"Si antes estos juicios demoraban un promedio de siete años, ahora puede ser que duren entre tres y cuatro, y, siempre, lo que más demora es la ejecución del pago", subrayó el magistrado.

Y consignó que, mientras que en 2015 llegaron a haber "85 mil expedientes con sentencia firme" por reclamos de reajustes jubilatorios acumulados, hoy "hay unos 12 mil" en esa situación.

"Me siento orgulloso de haber enfrentado poderes increíblemente grandes sin arrodillarme", aseveró a modo de balance de largo período en la Justicia,

y sostuvo que "eso generó una suerte de ejemplaridad" que lo convence de que "hay un solo camino para hacer a la Argentina grande", y es "cumplir con lo que uno juró hacer, que es cumplir y hacer cumplir la ley".

"Me llevo el orgullo de haber elaborado una doctrina social y jurídica muy conocida y seguida en la Argentina por los tribunales de todo el país, pero me voy con la preocupación de que es un granito ínfimo de arena en el desierto sobre el que está asentada la Argentina de hoy, y de no ver que haya interés en la clase política en cambiar las cosas de raíz", postuló.

De hecho, se mostró escéptico también de que "los funcionarios, legisladores y administradores tengan conciencia de que deben tutelar los derechos de los ciudadanos, sin perder la conciencia social, que dicen tener cuando están en el llano", y sostuvo que en el fuero de la Seguridad Social se ve "la cara más cruel de eso". (Télam)