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No tienen vergüenza

Dejaron el país hecho pedazos y ahora pretenden enseñarnos a gobernar.

Por Redaccion GLP

13-12-2018 06:51

Enamorados de su relato, convencidos que los argentinos no tenemos memoria y nos chupamos el dedo, los kirchneristas continúan por el único camino que saben transitar: el de la mentira sostenida a través de un relato fantástico sobre las bondades de un país imaginario que sólo existe en sus afiebradas mentes, hoy ideológicamente más cerca del trotkysmo destituyente que del chavismo al cual adhirieron fervorosamente en sus comienzos. Los argentinos estuvimos a un paso de convertirnos en una Venezuela, para comprobarlo alcanza con mirar cómo está la provincia de Santa Cruz, casa matriz del modelo kirchnerista.

Hace pocos días, el intendente de San Antonio de Areco, Francisco Durañona, flamante precandidato a Gobernador del kirchnerismo, publicó una carta en la que, con una rebuscada sarta de mentiras y selectivas omisiones, pretendió desacreditar el magnífico balance de gestión de nuestra gobernadora María Eugenia Vidal tras casi 1.100 días de ejercicio de su mandato.

Durante todo este tiempo, y por primera vez en décadas, ha venido funcionando sistemáticamente el mecanismo de coparticipación de impuestos por el cual TODOS los municipios reciben lo que les corresponde, independientemente del color político de su intendente. Sin esos aportes, las administraciones locales hubieran quedado asfixiadas e impedidas de llevar adelante las obras necesarias para su comunidad. El señor Durañona pretende afirmar que hoy se hacen obras por la gestión de los buenos intendentes, lo cual es cierto solo en parte, porque si no recibiéramos los fondos que les corresponden a nuestros distritos sería imposible que lleváramos adelante dichos emprendimientos.

Muy distinta era la realidad en tiempos del gobernador Scioli, excandidato a Presidente de la Nación por el sector que representa el intendente de San Antonio de Areco y posiblemente futuro precandidato al mismo cargo el año próximo. Durante la gestión kirchnerista en la provincia, los municipios que no adherían al Frente para la Victoria estuvieron absolutamente postergados, hasta incluso tuvieron que soportar, en algunos casos, que llegaran fondos y obras a sus distritos a través de movimientos políticos afines al kirchnerismo en lugar de llegar a la institución municipal.

Se inauguraron decenas de obras, algunas varias veces, que nunca se terminaron. María Eugenia Vidal inauguró Y TERMINÓ más de 1.500 obras. Solo hace falta recorrer la provincia para constatarlo, mientras que en la era K la provincia estaba llena de carteles de color naranja anunciando obras que los bonaerenses nunca pudimos disfrutar.

A diferencia de estos amantes del relato mentiroso, como el señor Durañona, desde nuestro gobierno jamás hemos negado las dificultades, las hemos enfrentado y las seguimos enfrentando con el coraje que diariamente demuestra nuestra gobernadora y con el firme compromiso de nuestro presidente Mauricio Macri de hacer lo que es indispensable hacer.

Por primera vez en muchos años el mundo mira a la Argentina como un país con enormes posibilidades de desarrollo. El reciente encuentro del G20 fue una muestra cabal de esa nueva mirada hacia nosotros, lo cual abre grandes posibilidades para los argentinos en el mediano plazo.

Nuestro gobierno está haciendo obras de infraestructura en caminos, ferrocarriles, energía y saneamiento que jamás se hicieron y que en el futuro serán parte indispensable del desarrollo económico y social.

El kirchnerismo destruyó la cultura del trabajo, consolidando un perverso sistema de dependencia de vastos sectores vulnerables de nuestra sociedad a la discrecionalidad de la acción estatal.

Nuestro gobierno estableció el mayor porcentaje del presupuesto nacional para la acción social de toda la historia nacional. Pero el desafío es generar trabajo, como permanentemente nos dice el presidente Macri, algo que los K “olvidaron” negligentemente, desaprovechando valiosos años de bonanza económica que tuvieron desde el comienzo de su gobierno.

La gestión kirchnerista que me antecedió en San Pedro dejó en nuestra ciudad 18 asentamientos precarios con centenares de familias sin ningún tipo de acceso a los servicios básicos, a la salud, a la educación. Hoy estamos atendiendo a estas familias, llevando urbanización, y todos los servicios.

Pero a nadie se le puede pasar que esta realidad es la que se multiplicó en decenas de ciudades del interior bonaerenses mediante una irresponsable política llevada adelante por el kirchnerismo, ya que en ningún caso hubo una planificación adecuada y programas de acción razonables sino el simple y burdo traslado de familias pobres del conurbano a localidades del interior bonaerense donde quedaron asentadas en condiciones infrahumanas.

Fueron el gobierno más corrupto que ha padecido nuestro país. Se robaron hasta la esperanza de las jóvenes generaciones en la posibilidad de tener un proyecto vital realizable. Dejaron más de un tercio de la población bajo la línea de pobreza, una crisis energética inaudita y un déficit fiscal sostenido y condicionado a la permanente emisión monetaria, por lo cual, dicho sea de paso, su exvicepresidente quiso apropiarse de la fábrica de billetes como gran botín de guerra de su paso por el estado.

Hemos escuchado y visto, varias veces ya, a nuestro presidente y a nuestra gobernadora reconocer eventuales errores en la acción de gobierno, así como anunciar las medidas correctivas correspondientes. ¿Alguien ha presenciado alguna autocrítica del kirchnerismo? Es decir, para ellos, dejaron un país de maravilla, no cometieron errores, las acusaciones de corrupción son fruto de la persecución del gobierno y de los medios, y, como fueron tan exitosos, tienen el derecho de decirnos cómo debemos hacer las cosas. NO TIENEN VERGÜENZA. No tienen futuro.

Por Cecilio Salazar, intendente de San Pedro.