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Venganza, distensión y una represalia al nivel de Soleimani, estratégica

Por Agencia Télam

08-01-2020 05:30

Luego que Irán bombardeara con misiles de precisión de corto alcance una base militar y un aeropuerto en Irak donde había fuerzas estadounidenses sin dejar víctimas ni grandes destrozos, el máximo líder iraní, el ayatollah Alí Jamenei, aclaró que fue solo "una cachetada" y adelantó que la verdadera represalia tendrá un objetivo más estratégico.

El mensaje que envió Irán fue doble. Por un lado, puertas afuera, le dio el pie al gobierno estadounidense para distender la situación -lo que efectivamente sucedió cuando Donald Trump decidió hoy no responder con otra acción militar- y, por otro lado, puertas adentro, prometió que la represalia real estará al nivel del rol que cumplió Qasem Soleimani: regional y con un objetivo estratégico.

Desde que Estados Unidos mató al comandante militar iraní más influyente en la política exterior de la República Islámica, el viernes pasado en un bombardeo en Irak junto a otros siete militares iraníes y milicianos chiitas iraquíes, el ayatollah Jamenei y el resto de las autoridades prometieron represalias contundentes, que a su vez desataron nuevas amenazas de Trump.

La escalada militar y verbal fue tan vertiginosa que Estados Unidos no pudo contener a sus aliados y esta semana varios miembros de la OTAN comenzaron a retirar sus tropas de Irak por miedo a quedar en medio del fuego cruzado entre Washington y Teherán.

Pese que potencias regionales y hasta algunos dirigentes estadounidenses reconocieron el asesinato de un comandante militar como un acto de guerra, la teocracia iraní demostró, una vez más, que es un Estado pragmático que, como sostiene la teoría política clásica, busca tanto expandir su poder como su supervivencia.

En septiembre, en el ataque contra dos refinerías de Arabia Saudita desde Yemen, Irán demostró que tiene misiles crucero y la voluntad de ponerlos en manos de sus socios en la región para golpear tanto a Estados Unidos como sus aliados en la región.

Sin embargo, anoche usó misiles de corto alcance para limitar el ataque al país en el que todos esperaban que golpeara, no utilizó a ninguno de sus aliados regionales y, pese a utilizar armamento de precisión, prácticamente no causo daños graves.

La decisión fue tan deliberada que el propio Jamenei la dejó plasmada en su discurso televisado de hoy: "Anoche les dimos una cachetada en la cara. Cuando se trata de confrontar, las acciones militares como esta no son suficientes. Lo que es importante es terminar con la presencia estadounidense que corrompe a la región."

La agencia de noticias Tasnim, un medio iraní cercano a la Guardia Revolucionaria, la fuerza de seguridad de élite a la que pertenecía Soleimani, explicó en un artículo en farsi, citado por el portal Middle East Eye, cómo será la "venganza estratégica" que planean las autoridades.

Explicó que no será "una sola acción militar", tendrá un alcance internacional y un objetivo estratégico, no táctico, y será ejecutado por múltiples actores, especialmente las milicias que Irán apoya en la región, como los huties en Yemen, Hezbollah en Líbano, Hamas y la Jihad Islámica y varios grupos paraestatales en Irak.

En otras palabras, responder al ataque estadounidense del viernes pasado con la marca que le imprimió Soleimani en las últimas décadas a la política expansionista iraní: acciones militares no convencionales a través de grupos irregulares aliados contra Estados Unidos, pero también contra sus socios en la región.

Estados Unidos tiene desplegados cerca de 68.000 militares en 10 países de Medio Oriente y Afganistán, la mayoría de ellos lindante con Irán y con los países en donde Teherán tiene milicias aliadas.

Hoy el líder de Asa'ib Ahl al Haq, una de las milicias chiitas pro Irán más poderosas de Irak, llamó por Twitter a dar una "respuesta iraquí" al asesinato de Abu Mahdi al Muhandis, el subcomandante de otra milicia aliada, junto a Soleimani el viernes pasado.

"La primera respuesta iraní al asesinato del comandante mártir Soleimani tuvo lugar. Ahora es tiempo de la respuesta iraquí inicial al asesinato del líder mártir, Muhandis", escribió Qais al Khazali. (Télam)