internacionales

Trump acusa a las autoridades de perder el control de Seattle, tras toma pacífica de manifestantes

Por Agencia Télam

11-06-2020 07:00

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusó hoy a las autoridades de Seattle, en el noroeste del país, de perder el control de la ciudad, luego de que manifestantes ocuparan una zona de la urbe y la transformaran en un campamento pacífico contra la brutalidad policial.

La denominada Zona Autónoma del barrio Capitol Hill surgió el pasado lunes, después de que la policía levantara el vallado instalado en una comisaría del este de la ciudad y abandonara el edificio, tras días de choques con los participantes de las protestas originadas por la muerte a manos de un policía blanco del afroestadounidense George Floyd.

Tras los enfrentamientos violentos del fin de semana, que incluyeron lanzamiento de proyectiles por los manifestantes y uso de gases lacrimógenos, gas pimienta y otras armas por los agentes, el área de seis cuadras se convirtió en un campamento improvisado de intercambio cultural, artístico y social.

"Este espacio es ahora propiedad de las personas de Seattle", advierte un cartel situado frente a la comisaría, que da la bienvenida a la especie de santuario político.

La creación de este espacio y, especialmente, la decisión de las autoridades de permitirlo, desataron una vez la furia del presidente Trump.

"El gobernador izquierdista radical (de Washington) Jay Inslee y la alcaldesa de Seattle (Jenny Durkin) están siendo burlados a un nivel que nuestro gran país nunca ha conocido. ¡Devuelvánnos nuestra ciudad ahora! Si no lo hacen, yo lo haré", tuiteó el magnate republicano.

"Esto no es un juego, estos feos anarquistas tienen que ser detenidos MEDIATAMENTE. ACTÚEN RÁPIDO", insistió.

La orden y la amenaza de Trump no fueron bien recibidas ni por el gobernador Inslee ni por al alcaldesa Durkin, ambos demócratas.

"Mantennos seguros, regresa a tu búnker. Las vidas de los negros importan", le replicó la alcadesa, quien se mostró a favor de la toma, tras haber sido criticada en la última semana por haber tolerado la represión policial contra los manifestantes.

Inslee, por su parte, advirtió que los funcionarios estatales no permitirán las amenazas de violencia militar de la Casa Blanca.

"El ejército de los Estados Unidos sirve para proteger a los estadounidenses, no para la fragilidad de un presidente inseguro", tuiteó.

Mientras tanto, en el campamento improvisado, las personas continuaron disfrutando de proyecciones de películas, espectáculos de poesía, tertulias sobre reformas policiales y justicia racial, comida y medicamentos gratis.

No hay policías en la zona y los manifestantes vigilan quién entra, aunque aseguran que el área está "abierta a todos los que quieran hablar sobre la vida en la nueva zona autónoma" y a "todos los que se posicionan a favor de las vidas de los negros y contra la policía", según reportó la revista Newsweek.

Los objetivos a corto y largo plazo de este poco usual espacio siguen siendo un punto de discusión entre los manifestantes.

“Estamos tratando de recuperar nuestra comunidad para poder vivir sin una fuerza policial masiva patrullando las calles", explicó uno de los manifestantes que participa de las actividades al diario The Seattle Times.

En un clima de paz, la policía intenta negociar con los manifestantes para recuperar el control de la comisaría, que los manifestantes desean convertir en un centro comunitario, según explicó la subdirectora de la Policía de Seattle, Deanna Nollette.

"Estamos dedicados a trabajar con manifestantes pacíficos para poder avanzar", dijo Nollette.

No es la primera vez que Seattle es el escenario de protestas masivas, muestras de resistencia a la autoridad y una feroz represión policial.

En 1999, durante una cumbre de la Organización Mundial del Trabajo, la policía reprimió con dureza a las protestas, lo que desató varios días de descontrol y violencia, que terminaron con manifestaciones aún mayores en repudio de la brutalidad de las fuerzas de seguridad y por la liberación de los detenidos. (Télam)