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Senado chileno rechaza propuesta de escaños para pueblos originarios en Convención Constituyente

Por Agencia Télam

19-11-2020 05:45

El Senado de Chile rechazó este jueves la propuesta de la oposición de reservar 25 escaños para los pueblos indígenas en la Convención Constitucional que redactará una nueva Constitución, integrada por 155 convencionales, al no alcanzar los 26 votos a favor necesarios para aprobar la medida.

La propuesta, aprobada ya en la Cámara de Diputados, necesitaba el voto a favor de 3/5 de la Cámara Alta, pero sólo logró 24 y tuvo 15 en contra, por lo que fue rechazado y ahora pasará a una comisión mixta, integrada por diputados y senadores para lograr un acuerdo sobre este proyecto, que busca que la nueva Carta Magna tenga participación de los pueblos ancestrales, principalmente de la etnia mapuche.

Esta reforma busca que dentro de los 155 representantes que redactarán la nueva Constitución, que dejará atrás el texto creado durante la dictadura cívico-militar de Augusto Pinochet (1973-1990), estén los pueblos ancestrales originarios, que reclaman mayores reivindicaciones políticas, sociales y económicas.

La propuesta de la oposición pide agregar a los 155 representantes 25 escaños reservados adicionales para los pueblos originarios, pero los parlamentarios oficialistas proponen que sean 15 dentro de los 155.

El senador del Partido Socialista (PS), Álvaro Elizalde, calificó la falta de quórum en el Senado de “lamentable” y cuestionó a sus pares por “no sumarse al esfuerzo de aprobar hoy los escaños”, pero advirtió que insistirán "en los próximos pasos, ya sea un tercer trámite o en una comisión mixta”.

"No hemos sido capaces de llegar a un acuerdo y estamos en lo que se denomina un punto muerto y no podemos darle representatividad a los pueblos indígenas en un proceso que no puede escribirse sin ellos”, aseguró del lado oficialista, la ministra de Desarrollo Social, Karla Rubilar.

En Chile, se elegirán el 11 de abril próximo los 155 convencionales constituyentes que deberán redactar una nueva Constitución en un lapso de 12 meses como máximo, lo que terminaría con la constitución pinochetista, redactada en 1980. (Télam)