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Sánchez ve cerca la reelección, pero su éxito depende de complejas negociaciones

Por Agencia Télam

20-07-2019 10:45

La reelección del presidente del gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, está hoy más cerca que nunca tras la sorpresiva renuncia de Pablo Iglesias, el líder de Unidas Podemos, a entrar en el futuro Ejecutivo, en una decisión que abrió camino a unas negociaciones que se presentan muy difíciles y agravadas por la desconfianza y la falta de tiempo.

Tres meses después del triunfo electoral de Sánchez, cuyo Partido Socialista (PSOE) dobló en diputados a las dos fuerzas principales de la derecha, el conservador Partido Popular (PP) y el liberal Ciudadanos, pero no obtuvo mayoría absoluta para gobernar en solitario, la política española no logró salir aún de la incertidumbre.

El líder socialista, quien desde el principio estuvo obligado a pactar con otros partidos, se negaba a gobernar en coalición, como exigía Unidas Podemos, único partido relevante que puede garantizar su continuidad en el poder.

Pero a pocos días de enfrentarse a la votación de su investidura en el Parlamento español sin los apoyos necesarios y asumiendo un fracaso, Sánchez señaló a Iglesias como "el principal escollo" para un entendimiento entre su Partido Socialista (PSOE) y Unidas Podemos.

El líder de la fuerza de izquierda, en un movimiento inesperado, se quitó del medio, despejando las negociaciones para alcanzar un pacto a menos de tres días de que comience el debate y a seis de la votación decisiva del 25 de julio, que Sánchez necesita superar con una mayoría simple de los votos.

Los socialistas no esperaban la decisión de Iglesias, que ahora los obliga a aceptar una coalición.

Los equipos negociadores tienen tiempo hasta el jueves para alcanzar un acuerdo "sin más vetos", como pidió Unidas Podemos, ni "imposiciones", como defiende el PSOE.

Las negociaciones se presentan, sin embargo, muy complejas a raíz de desconfianza, agravios y desencuentros de las últimas semanas entre ambos partidos, que deben llegar a un pacto "contra reloj".

"Se abre la oportunidad a nivel nacional en nuestro país que todos estábamos esperando. Tenemos que hablar de muchas cosas. Como del programa, que tiene que hacer frente a las reformas que necesitamos", dijo hoy la vicesecretaria del PSOE, Adriana Lastra.

"Estamos convencidos de que vamos a alcanzar un acuerdo", añadió la vocera socialista en un tono optimista.

Apenas unas horas antes de que Iglesias renunciara a ser vicepresidente, la vocera de Unidas Podemos, Irene Montero, aseguraba vía Twitter que en su partido estaban "cansados de la hostilidad del PSOE. De sus vetos, mentiras y amenazas", lo que advierte de que el acuerdo no será fácil de alcanzar.

"A Sánchez se le han acabado las excusas", sostuvo por su parte la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, socia clave de Unidas Podemos y quien gobierna en coalición con los socialistas a nivel municipal.

Montero, persona de máxima confianza de Iglesias, suena como posible miembros del futuro gobierno de Sánchez, algo que es visto con buenos ojos incluso por los independentistas de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), cuyos votos pueden ser decisivos para el éxito de la investidura del líder socialista.

La negociación entre PSOE y Unidas Podemos se deberá ampliar después a otros grupos minoritarios de carácter regional cuyo voto es decisivo para un desenlace favorable de la investidura de Sánchez, comenzando por el Partido Nacionalista Vasco (PNV).

El lunes Sánchez abrirá el debate de su investidura, que será sometida a una primera votación en el Parlamento español el martes 23, que no tiene chances de superar, ya que necesita una mayoría absoluta de 176 diputados prácticamente imposible, al necesitar el voto favorable de los secesionistas catalanes.

En cambio, en la segunda votación, 48 horas después, el candidato a la investidura necesita mayoría simple, un objetivo que está a su alcance si logra sellar primero un acuerdo con Unidas Podemos. (Télam)