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Rusia puso en servicio un misil supersónico intercontinental que puede llegar a EEUU en 15 minutos

Por Agencia Télam

27-12-2019 03:30

Rusia puso hoy en servicio el primer misil hipersónico intercontinental, el sistema estratégico Avangard, con el que el presidente Vladímir Putin busca mantener la paridad nuclear con Estados Unidos, a la vez que puso en dudas la renovación del tratado de desarme START III, que expira en 2021.

"Este es el arma del futuro, capaz de superar tanto los actuales sistemas de defensa antimisiles como los que se desarrollen de aquí en adelante", dijo Putin esta semana al revisar el desarrollo del armamento de nueva generación.

Putin fue informado hoy por el ministro de Defensa, Serguéi Shoigú, sobre el despliegue de dicho armamento en la base que acoge la 13 división de cohetes en la ciudad de Yasni, región de Orenburgo, no lejos de la frontera con Kazajistán

El Avangard, que tiene capacidad para alcanzar en 15 minutos territorio estadounidense, es una de las "súperarmas" presentadas por Putin durante su célebre discurso sobre el estado de la nación de marzo de 2018.

La entrada en servicio de estos misiles coincide además con la tensión entre el Kremlin y la Casa Blanca sobre la suerte del último tratado de desarme en vigor entre ambas superpotencias, el tratado de reducción de armas estratégicas, START III, que expira en 2021 y cuya renovación Moscú puso hoy en duda.

El Avangard está compuesto por un cohete balístico intercontinental y equipado con una o varias ojivas hipersónicas capaces de maniobrar en los planos vertical y horizontal, y cambiar de rumbo antes de alcanzar su objetivo, lo que le convierte en prácticamente invulnerable.

"Ningún país del mundo tiene armas hipersónicas en general y, menos aún, armas hipersónicas de alcance continental", dijo Putin, citado por EFE.

Según Putin, los Avangard pueden alcanzar las más densas capas de la atmósfera y superar en 20 veces la velocidad del sonido.

"Se dirige al objetivo como un meteorito, como una bola de fuego", aseguró Putin, quien reconoció que Moscú comenzó a desarrollar esta arma en 2003, luego de que Washington abandonara unilateralmente el tratado de defensa antimisiles.

"A día de hoy nos encontramos en una posición única en nuestra nueva y reciente historia: están rezagados con respecto a nosotros. Si queremos vencer, (nuestra tecnología) debe ser la mejor del mundo. Esta no es una partida de ajedrez donde alguna vez nos podemos conformar con tablas", afirmó.

A su vez, Putin aseguró que Rusia está dispuesta a negociar nuevos tratados en el ámbito del control de armamento, aunque advirtió que, mientras eso no ocurra, seguirá desarrollando sistemas de misiles capaces de "contener las agresiones contra Rusia y sus aliados".

De hecho, Rusia sigue adelante con el desarrollo de armas como el Burevestnik (Albatros), misil de crucero nuclear de alcance ilimitado, o el Poseidón, un submarino no tripulado que se desplaza a gran velocidad y profundidad.

Putin se refería al STARTIII, al que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no está interesado en prorrogar, aunque algunos expertos apuntan que Washington quiere un nuevo acuerdo que cubra el armamento hipersónico ruso, a lo que Moscú se niega terminantemente.

Al respecto, el viceministro de Exteriores ruso, Serguéi Riabkov, admitió hoy que no está seguro de que Washington no denuncie el START incluso antes de que expire en 2021, como hizo ya este año con el tratado F de eliminación de misiles de medio y corto alcance. (Télam)