internacionales

Papa: Cuando la solidaridad salva una vida

Por Agencia ANSA

15-01-2020 05:15

CIUDAD DEL VATICANO, 15 ENE - La senegalesa Daba tenía seis meses pero estaba esperando morir por una dolencia cardiaca grave, una "sentencia" contra la cual el cardenal Peter Turkson se rebeló, y gracias a eso la pequeña, ahora de un año y medio, recibió hoy el abrazo de Francisco, plena de salud.

Era el mes de febrero de 2019.

La hermana Célestine y las monjas franciscanas polacas responsables del Pouponniere (orfanato) de Dakar y Alessandra Silvi, su colaboradora en el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, clamaron ante el cardenal que encabeza ese organismo.

Era una niña sin futuro, con una malformación en el corazón, pero pudo ser operada en el hospital pediátrico Niño Jesús de Roma, sostenido por el Vaticano.

El pedido encontró en la presidenta del nosocomio, Mariella Enoc, y en el cirujano cardíaco "misionero" Sergio Filippelli una adhesión rápida y concreta que derivó en la delicada operación de corazón, que resultó exitosa.

Durante la audiencia general de hoy, informa L'Osservatore Romano, el papa Francisco abrazó a la pequeña Daba Diouf, que hoy tiene un año y medio, acompañada por su tía Khadi, pues su madre murió 15 días después de dar a luz.

El grupo de trabajo solidario fue el "que hizo posible revocar esa sentencia de muerte", escribió el periódico.

"Para salvar la vida de Daba, dijo Alessandra Silvi, la diplomacia de la Santa Sede ha trabajado arduamente para resolver todos los problemas burocráticos, incluido el hecho de que la tía ni siquiera estaba registrada en la oficina de registro".

Y "el 'grupo de trabajo solidario', liderado por la asociación Kim, hizo posible el complicado vuelo en avión desde Dakar a Roma, también gracias a la asociación Flying Angels de Génova, especializada en este tipo de transporte, con todo el garantías médicas para Daba, incluido el oxígeno", añadió.

"Desde 1997, la asociación Kim -señala la vicepresidenta Bernadette Guarrera- se ha encargado de forma gratuita de la recepción, protección y hospitalización de menores italianos y extranjeros gravemente enfermos que viven en condiciones de dificultades económicas y sociales, a menudo de países en guerra o de países sin instalaciones sanitarias adecuadas".

"La asociación transporta a los menores, siempre acompañados por la madre, durante todo el viaje: desde la solicitud de ayuda hasta la entrada a Italia, si es extranjera, hasta los contactos con los hospitales.

Y alberga y apoya a la familia en su centro de atención de bienvenida", añadió.

Pero "el compromiso de Kim también se extiende a crear conciencia y difundir la cultura de integración, solidaridad y voluntariado", acotó Guarrera.

(ANSA).