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Pablo Iglesias, de la revolución a la moderación para llegar al Gobierno

Por Agencia Télam

07-01-2020 06:30

Tras seis años de vaivenes políticos, el líder del izquierdista Unidas Podemos (UP), Pablo Iglesias, logró superar sus diferencias con los socialistas y llevar a su formación al primer gobierno de coalición de la historia democrática de España, en el que ocupará la Vicepresidencia.

Atrás quedaron sus años de revolucionario en los denominados indignados, grupo en el que el entonces profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense de Madrid vociferaba contra el capitalismo y aspiraba a "asaltar los cielos" y convertirse en el líder de la izquierda española, desbancando a los socialistas.

"Hoy empieza a nacer una organización política que está aquí para ganar y para formar gobierno", fueron sus palabras en enero de 2014 durante la primera asamblea de Podemos, una meta que logró alcanzar seis años más tarde.

Si bien aún no es oficial, este madrileño de 41 años está destinado a coordinar, desde una de las tres Vicepresidencias, toda la política de Asuntos Sociales e Igualdad del nuevo Ejecutivo.

Un cargo inimaginable hasta hace unos meses, cuando en julio pasado fue descartado por el líder socialista, Pedro Sánchez, para integrar una alianza gubernamental como la que ahora ambos pondrán en marcha.

Con el partido inmerso en una grave crisis interna y la pérdida de siete escaños en las últimas legislativas de noviembre, asumió los errores y se mostró dispuesto a gobernar con el Partido Socialista (PSOE).

"No voy a ser la excusa para que no haya una coalición de izquierdas", dijo entonces el líder de la formación UP, quien vivió una clara evolución hacia la moderación y la institucionalidad.

Seis años después de la fundación de Podemos, un Pablo Iglesias más maduro e influido por su paternidad -es padre de tres hijos junto a la número dos del partido y futura ministra de Igualdad, Irene Montero, que según sus palabras lo convirtió en "otra persona"-, llegó donde siempre quiso: formar parte del Gobierno.

Un objetivo que ya había intentado tras los comicios de diciembre de 2015, cuando su partido, con poco más de un año de vida, logró 69 escaños de los 350 que componen el Congreso.

Fueron meses de euforia para el líder de UP, pero la desconfianza mutua hizo que no cuajara un acuerdo con los socialistas para formar gobierno, en el que el propio Iglesias se postulaba como vicepresidente.

Ese fracaso forzó la convocatoria de nuevas elecciones.

Contra lo que esperaban Iglesias y sus partidarios, los votos no aumentaron en los nuevos comicios de junio de 2016, mientras que el gobernante Partido Popular (PP, conservador) salió reforzado.

Eso causó tensiones en Podemos, que se saldaron con la salida de la dirección de parte del grupo fundador del partido, mientras Iglesias consolidó su liderazgo con un nuevo equipo.

Sin embargo, en junio de 2018 fue clave para que el socialista Pedro Sánchez se convirtiera en presidente del Ejecutivo gracias a su apoyo a la moción de censura contra el anterior jefe de gobierno, el conservador Mariano Rajoy.

Ese apoyo se lo reprochó a Sánchez cuando tuvo que apartarse tras los comicios de abril, para desbloquear unas negociaciones frustradas que acabaron en unas nuevas legislativas en noviembre pasado.

Golpeados en los resultados de la repetición electoral, el PSOE y UP accedieron a superar finalmente sus diferencias y sellar el pacto de gobierno que esta semana acaba de fructificar.

Desde su militancia comunista juvenil, pasando por su participación en el movimiento social de los indignados en 2011, en plena crisis económica, que lo llevó a fundar Podemos tres años después, su carrera política no fue un camino lineal.

Lo único que no ha variado en estos años fue su imagen de rebelde: sigue llevando el pelo largo, pantalones de jean y camisas arremangadas que usa sin corbata, salvo en raras ocasiones. (Télam)