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Nueva Caledonia vota si se independiza de Francia tras 167 años en un referendo que mira toda Europa

Por Agencia Télam

03-10-2020 12:00

Nueva Caledonia, un territorio ubicado en el Océano Pacífico cerca de Australia, votará mañana si quiere independizarse de Francia tras 167 años, en un referendo que Europa mira con atención ya que el archipiélago alberga una cuarta parte de las reservas mundiales de níquel y constituye uno de los últimos bastiones de soberanía de la Unión Europa (UE) en la zona tras el Brexit.

"Nuestra lucha es ante todo por la libertad del pueblo, por más justicia y equidad para nuestra gente", explicó a Télam Mickael Forrest, director de campaña de la coalición de partidos independentistas, encabezado por el Frente Canaco y Socialista de Liberación Nacional, que apoya el "sí" en la consulta en la que están habilitados a votar cerca de 180.000 residentes y en la que la participación no es obligatoria pero sí determinante.

El 4 de noviembre de 2018 ya se realizó un plebiscito en el que triunfó el "no" con el 56,7%, una diferencia de 18.000 votos mucho más estrecha de lo que preveían los sondeos, lo que envalentonó a los separatistas a pensar que podían revertir la situación si lograban convencer a las casi 34.000 personas que no se presentaron a sufragar o que lo hicieron en blanco.

La realización de estos referendos forman parte del Acuerdo de Numea, firmado en 1998 por las autoridades de Francia y Nueva Caledonia para poner fin a la violencia entre sectores pro independentistas y pro franceses que explotaron en 1988 tras décadas de resentimiento, sobre todo por las miles de hectáreas de tierra arrebatadas a los canacos, el pueblo autóctono del lugar, por parte de los colonizadores.

"Después de tantos intentos de descolonización dolorosos nos corresponde demostrar que este método funciona y que estamos a la altura", señaló Forrest sobre el nuevo referendo en este territorio, conquistado por Francia en 1853 y en el que nació Christian Karembeu, el exfutbolista campeón del mundo con Les Bleus en 1998.

Actualmente, este archipiélago lleno de playas de arenas blancas y aguas turquesas alberga el 25% de las reservas mundiales de níquel, un mineral que se usa para aleaciones como el acero inoxidable y en un sinfín de componentes electrónicos, y tiene un ubicación geopolítica central como uno de los últimos bastiones de soberanía de la UE en el sur del Pacífico tras la salida del Reino Unido del bloque.

La pandemia de coronavirus añadió un nuevo ingrediente que podría afectar el resultado del referendo: a diferencia del rebrote de casos en Francia continental, en Nueva Caledonia se registraron solamente 28 positivos (todos importados), aunque las restricciones de viajes por la pandemia afectaron la llegada del turismo, uno de sus principales ingresos, y crearon incertidumbre en la exportación del níquel.

En este contexto económico adverso, el frente anti-independista, que agrupa a seis partidos políticos, hizo hincapié en la protección del Gobierno central en París y su apoyo financiero con una transferencia de unos 1.500 millones de euros al año.

"No podemos vivir sin el dinero de Francia", dijo Gil Brial, director de campaña de esa coalición en la televisión local.

"Todas las previsiones y encuestas anuncian que somos los perdedores", admitió Forrest, pero aclaró que su sector tiene confianza de ganar gracias al apoyo de sindicatos, la Iglesia y los líderes de distintas comunidades.

"Solamente el acceso a la soberanía plena permitirá a la población dejar de imitar a Francia y finalmente construirnos en un país acorde a nuestras costumbres y tradiciones. La descolonización exitosa de Nueva Caledonia es un acto de civilización", apuntó.

Los canacos, alrededor del 40% de la población actual, constituyen la gran base electoral del movimiento separatista que para lograr un triunfo debe obtener el apoyo del resto de los habitantes: descendientes de colonos europeos e inmigrantes de otras dependencias francesas en la zona como Wallis y Futuna.

De ganar el "no" a la independencia, el Acuerdo de Numea permite la realización de una tercera y última votación hasta 2022.

Si vence el "sí", está establecido que hasta junio del 2021 se conformará una Asamblea Constituyente con representantes políticos de todos los sectores, miembros de la sociedad civil y académicos que tendrá un año para establecer los principios de la Constitución del nuevo Estado.

Entre junio de 2022 y mayo 2023 se crearán las nuevas instituciones de Gobierno y se celebrarán elecciones para nombrar a los diputados del parlamento para que Nueva Caledonia pueda autogestionarse, ejercer plenamente sus poderes soberanos e implementar su política de relaciones exteriores con Francia y los demás Estados. (Télam)