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Más de 8.000 etíopes huyen del conflicto y se refugian en Sudán

Por Agencia Télam

11-11-2020 02:15

Más de 8.000 etíopes se refugiaron en el este de Sudán en las últimas 48 horas, huyendo de los combates en la región disidente del Tigré, en medio de los conflictos entre esta zona del norte del país y Adís Abeba, que inició una operación militar de envergadura el 4 de noviembre.

La agencia oficial Suna indicó que 6.000 etíopes llegaron al Estado federal de Gedaref y 1.100 al de Kassala, mientras que otros 1.500 refugiados ya habían llegado ayer a ambas provincias, situadas en el este de Sudán, indicaron responsables locales citados por la agencia de noticias AFP.

Frente a la emergencia, en el estado de Gedaderf, los agricultores empezaron a recoger alimentos y ofrecer refugio a los recién llegados, indicó una fuente gubernamental según la cual hasta 200.000 etíopes podrían estar refugiándose en Sudán.

La Unión Africana (UA) reclamó ayer el cese de las hostilidades, mientra que el portavoz del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (Acnur), Babar Baloch, se mostró “preocupado por el impacto del conflicto en curso”.

Baloch también informó de la presencia de "varios centenares de solicitantes de asilo" en dos puestos fronterizos de la zona.

El Tigré es una región disidente del norte de Etiopía, que no reconoce la autoridad del Estado federal desde que se aplazaron las elecciones nacionales que deberían haberse llevado a cabo en agosto.

El Frente de Liberación de los Pueblos del Tigré (TPLF), el partido que gobierna en la región, que fue muy poderoso durante casi 30 años, lleva meses desafiando al Ejecutivo federal liderado por Abiy Ahmed.

El 4 de noviembre el primer ministro etíope y premio Nobel de la Paz 2019 lanzó una operación contra las autoridades del Tigré, a quienes había acusado de haber atacado dos bases del ejército en su territorio, lo que los responsables regionales desmienten.

La fuerza aérea etíope llevó a cabo varios bombardeos contra objetivos del Tigré y también intervino por tierra, con combates de artillería pesada, en el oeste.

"Nuestro país entró en una guerra que no había previsto. Esta guerra es vergonzosa, es insensata", declaró el general Berhanu Jula, durante una conferencia de prensa en la capital etíope el 5 de noviembre.

El TPLF era la parte dominante de la coalición gobernante de Etiopía antes de que Abiy, primer dirigente perteneciente a la etnia oromo, la más importante del país, asumiera el cargo en 2018 y anunciara amplias reformas políticas que le valieron el Nobel el año pasado.

Sin embargo, esas reformas abrieron espacio para antiguos agravios étnicos y de otro tipo.

El TPLF, sintiéndose marginado, dejó la coalición el año pasado, aunque sigue siendo una fuerza militar fuerte.

Los líderes de Tigré rechazan la prolongación del mandato de los diputados por el parlamento federal -que terminaba en octubre- y decidieron realizar unilateralmente elecciones en su región en septiembre.

Desde entonces, cada campo considera al otro ilegítimo.

La región de Tigré acoge un importante contingente de las fuerzas armadas del país, herencia de la guerra que opuso en 1998-2000 Etiopía y Eritrea, en la frontera de Tigré.


(Télam)