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Los griegos votan mañana con la derecha como favorita para poner fin a la era Tsipras

Por Agencia Télam

06-07-2019 02:00

Grecia se dispone a votar el domingo en unas elecciones en las que las encuestas anticipan el regreso de la derecha conservadora, tras una década marcada por las políticas de ajuste digitadas desde Bruselas.

Tras haber conseguido sacar al país del rescate financiero y después de haber ratificado en 2019 un acuerdo tan histórico como polémico con Macedonia para poner fin a años de disputas por su nombre oficial, el primer ministro Alexis Tsipras ha quedado relegado en las encuestas.

Tsipras, líder del izquierdista Syriza, llega a estas elecciones después de una derrota en los comicios para el Parlamento Europeo y tras cuatro años de dificultades económicas y lenta recuperación.

El principal rival del gobierno, el conservador Nueva Democracia de Kyriakos Mitsotakis, ganó las elecciones europeas con casi un 10% de ventaja sobre el segundo y desde entonces se mantiene a la cabeza en las encuestas de cara a las nacionales.

Inclusive, los sondeos sitúan a Nueva Democracia y con posibilidades de alcanzar una mayoría absoluta, especialmente por el sistema griego que otorga al partido más votado en los comicios generales un bonus de 50 escaños.

La crisis griega de la última década propició la aparición de partidos de posturas extremas, como el caso del neonazi Amanecer Dorado, cuyos líderes consiguieron representación parlamentaria por primera vez en 2012.

Sin embargo, nueve años después del lanzamiento del programa internacional de rescate del FMI, el Banco Central Europeo (BCE) y la Unión Europea (UE) -la llamada Troika que ha dirigido el destino del país desde 2010-, los partidos tradicionales vuelven al ruedo.

Es el caso de Syriza, que recientemente se ha alineado a la política de la socialdemocracia europea y ha dejado de lado a sus antiguos aliados de la derecha nacionalista con los que se vio obligado a pactar para formar gobierno en 2015.

Analistas políticos hablan del final de la crisis financiera iniciada en 2010, que dejó la suerte del país atada a la llegada de los préstamos internacionales y sus condiciones: una serie de medidas de ajuste y reformas que contrajeron la economía en un 25% y dispararon el desempleo hasta un máximo del 27%, una cifra que en la actualidad está en el 20%.

En las últimas semanas, Tsipras ha intentado recuperar el terreno perdido con medidas sociales para reforzar el malherido Estado de bienestar.

Sin embargo, las últimas encuestas muestran una clara ventaja de Mitsotakis, quien además del voto conservador ha conquistado a votantes indecisos en cifras que duplican a las de Syriza.

Mitsotakis, de 51 años, hijo del fallecido primer ministro conservador Constantine Mitsotakis (1990-1993), ha basado su campaña en promesas de recorte de impuestos e incentivos para la creación de puestos de trabajo.

Tsipras, por su parte, ha prometido a sus seguidores medidas para reparar el estado de Bienestar y ha alertado que su rival, al que identificó como "el príncipe heredero" detendrá ese proceso.

Las elecciones se celebran en plenas vacaciones escolares, lo que podría llevar a una baja participación, aún mayor que las registradas en comicios anteriores.

Desde el estallido de la crisis hace diez años, los índices de abstención han sido siempre elevados, inclusive cuando en 2015 Tsipras dio a la ciudadanía esperanza de que acabaría con la austeridad. (Télam)