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Líbano debate nuevo confinamiento ante repunte de casos de coronavirus y pese a la crisis económica

Por Agencia Télam

03-11-2020 11:30

El Gobierno libanés se plantea un nuevo confinamiento ante un aumento exponencial de casos de coronavirus que satura casi completamente la capacidad de los hospitales, y pese a las graves consecuencias que la medida tendría en una economía devastada que angustia aún más a la población.

En caso de que se confirme la restricción, se trataría del segundo período de aislamiento luego del implementado en marzo pasado, que permitió controlar la pandemia de la Covid-19.

Sin embargo, con la relajación de las medidas durante el verano, con la apertura de los comercios y la explosión del puerto de Beirut, el pulmón de la economía libanesa, los contagios volvieron a incrementarse.

Según el ministro de Salud, Hamad Hassan, citado por la agencia de noticias AFP, es necesario un confinamiento de un mes porque "en número de camas (de hospital) apenas alcanza para los enfermos" del virus.

Pero en un Líbano en crisis, que fue implementando en los últimos días varias restricciones, como un toque de queda nocturno y el cierre de bares y salones bailables a nivel nacional ante un promedio de mil contagios diarios, la perspectiva de una segunda cuarentena estricta suscita angustia, sobre todo en los comerciantes.

El reciente incremento de infecciones también contribuye a empeorar la situación de un sistema sanitario que, desde la explosión en el puerto de Beirut, vio reducida su capacidad, con tres hospitales fuera de servicio y otros tantos sin las condiciones mínimas para su funcionamiento.

Para finales de octubre, la Organización Mundial de la Salud (OMS) dijo que el 88% de las 306 plazas de cuidados intensivos en Líbano ya estaban ocupadas.

Para revertir la escasa capacidad, el ministro de Salud reveló, tras una reunión con el comité encargado de vigilar la situación sanitaria, un acuerdo que obliga a los hospitales privados a preparar servicios dedicados a la Covid-19 en el plazo de una semana.

Además de Hassan, quien se declaró partidario de un nuevo confinamiento, el ministro del Interior, Mohamed Fahmy, coincidió en que es una medida necesaria, aún reconociendo las dificultades económicas que entraña.

Hasta ahora las autoridades evitaron un reconfinamiento total, optando por restricciones parciales o centradas en una centenar de pueblos o localidades.

Desde hace un año, Líbano sufre una inédita depreciación de su moneda, así como masivos despidos y reducciones de salario que se ha acentuado con el confinamiento de marzo.

El país, de unos 6 millones de habitantes, de los cuales un tercio son refugiados que viven atestados en campos, acumula 83.697 casos de coronavirus y 652 decesos desde la primera persona infectada en febrero pasado. (Télam)