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Las fuerzas de Hafter dieron un paso clave en Libia con la ocupación de Sirte

Por Agencia Télam

06-01-2020 05:30

El llamado Ejército Nacional Libio (LNA), que comanda el mariscal Jalifa Hafter, anunció hoy que se apoderó de la ciudad de Sirte, hasta acá bajo el control de grupos cercanos al Gobierno aceptado por la comunidad internacional, y del puerto.

En un comunicado, el LNA, que responde al Parlamento electo pero no reconocido de Toubruk, aseguró además que arrebató a las milicias de la ciudad-estado de Misrata el control del aeropuerto de la ciudad, situada en la costa, a unos 400 kilómetros al oeste de la capital.

La supuesta pérdida de los enclaves, junto a la del barrio Tres -habitado por la tribu Al Fordjan, de la que procede el propio Hafter-, no fue confirmada ni desmentida oficialmente ni por el mando militar en Misrata ni por el Gobierno aliado sostenido por la U en Trípoli.

"Las fuerzas de Hafter han establecido este lunes el total control sobre la ciudad", informó, en cambio, el vocero de la fuerza militar Ahmed Al Mismari, en una declaración recogida por la agencia oficial rusa RIA Novosti, y reproducida por Ansa.

Testigos del sitio de noticias Libya Observer indicaron que los grupos armados del Gobierno de Unidad Nacional de Trípoli se se fueron de la ciudad.

La ofensiva comenzó con un desembarco en el puerto de la ciudad, situada a unos 350 kilómetros al este de Trípoli, también bajo asedio de las fuerzas de Hafter desde abril.

Tras tomar el control del puerto de Sirte, las fuerzas de Hafter se apoderaron de la cercana base militar de Al Sadi antes de dirigirse al centro de la ciudad.

Con este paso, Hafter culmina el ultimátum que declaró en diciembre para que las fuerzas del Gobierno de Trípoli abandonaran al ciudad portuaria, antiguo bastión yihadista de Estado Islámico, bajo control de Trípoli desde diciembre de 2016.

El mariscal lanzó en abril su ofensiva contra el Gobierno de Trípoli, especialmente en la capital, durante una visita al país del secretario general de la U, António Guterres, y diez días antes del inicio de una conferencia nacional que estaba en el centro del proceso de paz impulsado por el enviado especial del organismo internacional para Libia, Ghasán Salamé.

Desde entonces, el Consejo de Seguridad de la U no logró jamás acordar un comunicado o resolución sobre la campaña, que dejó ya cientos de civiles muertos y heridos y más de 120 mil desplazados.

La entrada en Sirte ocurrió algo más de 24 horas después del ataque aéreo contra una academia militar en la capital del país, que se saldó con alrededor de 30 muertos y achacado a las fuerzas de Hafter, y el anuncio de Turquía del despliegue inminente de sus soldados en Trípoli para ayudar al Gobierno de la capital.

"Nuestros soldados están yendo gradualmente", reveló el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, en una entrevista con CNN en la que evitó más detalles.

El acuerdo de seguridad entre Trípoli y Turquía se convirtió en el último indicio de la internacionalización de un conflicto en el que Hafter, brazo armado del gobierno paralelo instalado en el este de Libia, tiene el respaldo de Egipto, Rusia y Emiratos Árabes Unidos.

De la ofensiva de hoy también habrían participado la unidad de elite Al Saiqa -algunos de cuyos líderes fueron acusados de crímenes contra la humanidad-, grupos de mercenarios árabes sudaneses Janjawid, responsables de crímenes de guerra en Darfur y milicias de la oposición chadiana, que serían las que habrían logrado romper la barrera en torno al estratégico barrio tres, señaló la agencia EFE.

Además de Turquía, el gobierno sostenido por la U en Trípoli y su aliado Misrata es apoyado por Qatar y, de forma menos abierta, Estados Unidos, además de la Unión Europea. (Télam)