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Las estatuas y monumentos, en la mira de los movimientos anti racistas del Reino Unido

Por Agencia Télam

09-06-2020 05:15

Los monumentos y estatuas en el Reino Unido son ahora objetivo del movimiento Black Lives Matter (Las Vidas Negras Importan), luego de que un grupo de manifestantes derribara durante el fin de semana la estatua del esclavista Edward Colston en la ciudad de Bristol en Inglaterra.

La estatua del comerciante de esclavos del siglo XVII fue blanco de una de las muchas otras protestas contra el racismo celebradas el domingo pasado en el Reino Unido que exigían justicia para George Floyd, asesinado por un oficial de la policía blanco en Estados Unidos.

Los manifestantes en la localidad del suroeste de Inglaterra derribaron el controvertido monumento de bronce erigido en 1895 en el centro urbano y lo hicieron rodar por las calles hasta tirarlo al agua en el río Avon.

Esto parece haber sido el puntapié inicial para una nueva forma de protesta contra el racismo en el país.

Los ciudadanos ya habían juntado miles de firmas reclamando al alcalde de la ciudad la remoción de una estatua de un comerciante de esclavos que traficó con más 80.000 esclavos entre hombres, mujeres y niños.

Hoy, cientos de estudiantes de la Universidad de Oxford se sumaron con una nueva protesta contra la estatua del imperialista del siglo XIX Cecil Rhodes.

Rhodes fue un imperialista, hombre de negocios y político que desempeñó un papel dominante en el sur de África a finales del siglo XIX, impulsando la anexión de vastas extensiones de tierra en plena época del auge del imperialismo británico.

En la década de 1890, Rhodes fue uno de los hombres más poderosos del imperio británico y fundó la colonia del sur de África, Rhodesia, ahora Zimbabwe, y en 1899 la Universidad de Oxford le otorgó un doctorado honorario en derecho.

El país pasó a llamarse Zimbabwe en 1980, cuando finalmente se le otorgó la independencia del Reino Unido.

La lucha para remover este monumento en el Oriel College de Oxford, una de las principales residencias de los estudiantes, no es nueva y tuvo origen en el movimiento Rhodes Must Fall Oxford (Rhodes debe caer), en 2015, que luchó para remover una estatua en la Universidad de Ciudad del Cabo, Sudáfrica, que conmemora a ese referente del imperialismo británico.

Un grupo de concejales respaldó esta campaña para que la universidad la removiera.

Los concejales firmaron una carta argumentando que la estatua en el Oriel College era "incompatible" con el "compromiso de la ciudad con el antirracismo".

En declaraciones a la cadena de noticias BBC, Ndjodi Ndeunyema, estudiante de derecho y uno de los organizadores, explicó que la protesta busca expresar su solidaridad con el movimiento Black Lives Matter en todo el mundo, particularmente en los Estados Unidos.

En este contexto de ebullición social, el movimiento británico Rhodes Must Fall Oxford y otros grupos de estudiantes denunciaron a la prensa que la universidad "no ha logrado abordar su racismo institucional" y el impacto que tiene sobre los estudiantes y la ciudad.

Los manifestantes condenaron además el "silencio" de la universidad sobre la protesta y consideraron que ese mutismo de la institución es "igual a la complicidad en la perpetuación del privilegio y la supremacía de los blancos".

En diálogo telefónico con Télam, Milica Pandzic, una estudiante ecuatoriana que está haciendo un máster en Derecho y Finanzas allí, contó que la manifestación de hoy es un sentimiento que viene desde hace muchos años y ahora se reavivó por el contexto mundial.

"Es muy válido tener un debate sobre los íconos que no representan la igualdad y la democracia en países como el Reino Unido", expresó.

Pandzic contó que una de las cosas que le impactó mucho de Oxford es que tenga tantos iconos y salones con nombres de esclavistas, por lo que consideró que es bueno que los estudiantes puedan alzar la voz y generar un debate para la toma de conciencia contra el racismo y la discriminación.

"Desde que llegué acá, son debates que se están dando, no solo con los monumentos sino contra la discriminación que también se puso sobre la mesa por casos ocurridos y que han dado la vuelta al mundo," agregó la estudiante y recordó un caso en particular

"Como cuando un estudiante ciego de posgrado ghanés que fue arrastrado por los custodios fuera de una sala de debate de la sociedad privada de debate británica, Oxford Union, lo que provocó que el presidente del sindicato renunciara", recordó.

La rebelión contra las estatuas lanzó también a los líderes políticos británicos a tomar posición y el alcalde de Londres, Sadiq Khan, no dudó en ponerse a la cabeza.

Hoy anunció que las estatuas y nombres de las calles, edificios públicos y placas de la capital serán revisadas con el fin de remover cualquier nombre o símbolo vinculado con la esclavitud.

Dijo que una comisión buscará asegurarse que los íconos reflejen la diversidad de la capital y reconoció que le hubiera gustado un proceso adecuado para la remoción de las estatuas que no reflejan los valores de Londres.

"Es una verdad incómoda que nuestra nación y ciudad deben gran parte de su riqueza a su papel en el comercio de esclavos y, aunque esto se refleja en nuestro ámbito público, la contribución de muchas de nuestras comunidades a la vida en nuestra capital ha sido intencionalmente ignorado. Esto no puede continuar", afirmó.

El municipio de la ciudad de Manchester también prometió revisar todas las estatuas.

La concejala Luthfur Rahman explicó: "Es importante que no evitemos los momentos más oscuros en la historia de nuestro país y las difíciles conversaciones vinculadas a ellos". (Télam)