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La ola de ataques yihadistas en Egipto no cesa desde 2013

Por Agencia Télam

28-12-2018 09:45

Si bien hasta el fin de la jornada nadie reivindicó el atentado contra el autobús de turistas de hoy, Egipto está sumido en una nueva ola de ataques yihadistas, perpetrados en su mayoría por Wilayat al Sina, filial local del grupo radical Estado Islámico (EI), desde el golpe de Estado que en 2013 derrocó al presidente islamista Mohamed Mursi.

En 2017, el país árabe fue el segundo en el mundo con más muertos en atentados -un total de 361- y el séptimo con más ataques, según reveló el Índice Global de Terrorismo presentado a principio de mes por el Instituto para la Economía y la Paz de Australia.

El más mortífero de ellos fue el cometido por Wilayat al Sina contra la mezquita de Al Rawdah, en el norte de la península del Sinaí, donde 311 personas fallecieron y otras 122 resultaron heridas en el que es considerado el peor ataque de la historia del país.

Los atacantes colocaron artefactos explosivos de fabricación casera alrededor de la mezquita adscrita a la rama del islam sufí, una comunidad que la línea ultraconservadora salafista del EI considera herética.

La filial local del EI, que opera en la provincia del Norte de Sinaí, también se atribuyó el atentado, ocurrido en octubre de 2015, contra un avión de pasajeros ruso.

Sus 224 ocupantes murieron luego de que la aeronave se estrellara en el Sinaí tras explotar en el aire, minutos después de despegar de la ciudad turística de Sharm el Sheij, a orillas del mar Rojo.

La zona balnearia del Sinaí fue también objeto de ataques con cuchillos cometido contra extranjeros.

En enero de 2016, dos atacantes del EI acuchillaron e hirieron a una turista austriaca y a otra sueca en un hotel de la ciudad de Hurgada, en la costa del mar Rojo.

En dicha localidad, un hombre atacó también a cuchillazos en julio de 2017 a cinco alemanas, de las cuales dos fallecieron, y a una checa, que también perdió la vida.

Sin embargo, hasta el ataque cometido hoy contra un micro de turistas en la zona de las pirámides de Guiza, los extranjeros no habían sido blanco de atentados explosivos.

En Egipto son frecuentes los ataques contra las fuerzas de seguridad y, en los últimos dos años, contra civiles, especialmente de la minoría cristiana copta.

En abril de 2017, dos atacantes se inmolaron en dos iglesias coptas el Domingo de Ramos y mataron a unas 300 personas, en un ataque reivindicado por el EI y que llevó al gobierno a declarar el estado de emergencia nacional.

Un mes más tarde, 28 personas murieron en un ataque perpetrado por yihadistas contra un colectivo que traslada a cristianos coptos a un monasterio en el sur de Egipto.

En un ataque similar, al menos siete personas murieron y otras 14 sufrieron heridas, cuando desconocidos dispararon en noviembre pasado contra un micro que transportaba a peregrinos coptos en la provincia egipcia de Menia. (Télam)