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La construcción del muro con México desgasta a Trump con los demócratas

Por Agencia Télam

19-01-2019 12:45

Aunque a veces exagera los éxitos de su presidencia, la paralización parcial del gobierno ha puesto de manifiesto la debilidad que tiene Donald Trump para convencer a los demócratas de la necesidad de construir un muro con México.

Sin embargo, nadie que conozca al presidente estadounidense puede creer que se quedará sin hacer nada mientras se retrasa la economía del principal potencia del planeta.

La paralización parcial del gobierno (shutdown en inglés) ha provocado que unos 800.000 trabajadores federales no cobren sus salario, así como la suspensión de todos los servicios públicos, salvo los esenciales en el Estado.

Trump quiere que el Congreso destine 5.700 millones de dólares para construir un muro con México que contenga la migración ilegal y el narcotráfico, una de las consignas más promocionadas de su campaña para llegar a la presidencia.

Los demócratas, no obstante, rechazan la realización de esta obra fronteriza -que México no quiere pagar-, aunque respaldan otras medidas de seguridad.

Para Norberto Consani, director del Instituto de Relaciones Internacionales, dependiente de la Universidad Nacional de la Plata (UNLP), Trump está "cada vez peor" en la política de Estados Unidos.

"Creo que se le viene el mundo abajo. A partir de su derrota en las elecciones de noviembre 2018 (cuando los republicanos perdieron la Cámara de Representantes) empezó la cuenta regresiva, porque a partir de ahora los demócratas dominan las comisiones del Congreso. Trump no tiene cintura política. Es un elefante acorralado en un bazar", opinó.

Según este analista, el presidente estadounidense "tiene el comportamiento de una criatura". Por eso, dijo Consani, "va a estar muy cerca del ´impeachment' (juicio político y destitución)".

Dos años después de asumir la presidencia, el gobierno de Trump tiene una aprobación del 41% frente a un 55% que se manifiesta en contra, según el sitio web de encuestas Real Clear Politics.

El magnate neoyorquino ha conseguido algunos logros políticos, como bajar el desempleo, que en diciembre de 2017 se ubicó en el 4,1%, el nivel más bajo desde 2000.

Según la prensa estadounidense, el jefe de la Casa Blanca ha creado más de tres millones de puestos de trabajo hasta la fecha.

En el plano internacional mantiene varios frentes abiertos, uno de ellos por su posible vinculación con Rusia para incidir en los resultados de las elecciones de noviembre de 2016 que lo llevaron a ganar la presidencia al vencer a la demócrata Hillary Clinton.

"No solo no trabajé para Rusia; creo que es una vergüenza que incluso hayas hecho esa pregunta (le dijo a un periodista) porque es una gran farsa. Es solo farsa", afirmó Trump esta semana en la Casa Blanca.

Sin embargo, las agencias de inteligencia estadounidenses creen que Moscú trató de influir en la elección en favor del magnate neoyorquino.

Incluso la Agencia Federal de Investigaciones (FBI) abrió una investigación especial sobre el mandatario luego de que Trump echara en mayo de 2017 a James Comey, director de ese organismo estatal.

La paralización del gobierno ya cumplió un mes. Por esta razón la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, le pidió a Trump que postergue su discurso anual sobre el Estado de la Unión, previsto para el 29 de enero.

La relación entre ambos tuvo otro episodio molesto esta semana cuando el magnate decidió anular los vuelos pagados por el Estado que la legisladora iba a utilizar para viajar al exterior.

De todos modos, este no fue el único inconveniente que trajo la paralización parcial del gobierno: a raíz de ello, la Casa Blanca también canceló la participación de Trump en el Foro Económico de Davos, prevista para la próxima semana.

Con su estilo sarcástico, no exento a veces de grosería, Trump sigue provocando polémica luego del retiro de las tropas norteamericanas en Siria, donde el Estado Islámico (EI) realizó esta semana el peor ataque contra efectivos de ese país desde 2014, y mató a por lo menos 16 soldados.

"Este no es el momento de retirarse de la lucha contra el EI. Solo lo envalentonará y fortalecerá", dijo vía Twitter el senador republicano Marco Rubio.

Tal vez no haya sido la decisión más acertada de Trump, o quizá la más conveniente a primera vista teniendo en cuenta que para algunos analistas Siria es un territorio en disputa entre la Rusia de Vladimir Putin, Irán, Turquía y la Casa Blanca.

Sin embargo, el mandatario republicano se mueve a veces por parámetros que no siempre tienen que ver con la realidad.

A propósito de esta polémica medida, Trump ha amenazado con devastar económicamente a Turquía si ataca a la minoría kurda, cuyas milicias han colaborado con los norteamericanos en la lucha contra el EI. (Télam)