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Johnson alimentó el temor a un choque con la UE y encendió alarmas en Escocia

Por Agencia Télam

29-07-2019 05:00

El flamante gobierno del primer ministro británico, Boris Johnson, anunció que el acuerdo del Brexit "está muerto" y puso condiciones para volver a negociarlo, dos mensajes que hicieron derrumbar la libra esterlina, alimentaron el temor de un choque con la Unión Europea (UE) y encendieron las alarmas en Escocia, una región que vuelve a pensar en la independencia.

"El Acuerdo de Salida está muerto, no es una opción, pero hay margen para un nuevo acuerdo", aseguró el premier a la prensa al visitar una base de submarinos nucleares en Faslane, Escocia, e inmediatamente agregó para que quede claro que su voluntad de negociar no supondrá una nueva postergación: "Vamos a salir de la UE el 31 de octubre."

Johnson puso como condición para esas negociaciones la eliminación del punto que establecía una salvaguarda para la isla irlandesa para mantener la libre circulación entre la República de Irlanda y la región de Irlanda del Norte, aún después del Brexit, hasta que se defina un acuerdo definitivo para esa frontera que no afecte el acuerdo de paz.

"Aspiro a llegar a un nuevo acuerdo; dependerá de la buena voluntad y el sentido común que pongan nuestro socios", agregó el premier, en referencia a la UE y los estados miembros, según el diario británico The Guardian.

Pero al mismo tiempo que decía que estaba dispuesto a "hacer un gran esfuerzo", su vocera afirmó a la prensa que el jefe de gobierno no tiene pensado reunirse con sus pares europeos hasta que ellos acepten eliminar la salvaguarda irlandesa.

El negociador de la UE para el Brexit, Michel Barnier, ya adelantó la semana pasada que las exigencias de Johnson "son inaceptables".

La confirmación de la posición dura del nuevo jefe de gobierno británico frente a la salida de la UE a tres meses del plazo último del Brexit hizo derrumbar la libra esterlina, que tocó el nivel más bajo con respecto al dólar en los últimos dos años.

Este clima de incertidumbre se vio además reforzado por la fuerza republicana irlandesa Sinn Fein, que hoy se quejó de que Johnson no haya llamado al primer ministro del país vecino, Leo Varadkar, un interlocutor central en la negociación por el Brexit.

"Es una gran falta de cortesía por parte del nuevo primer ministro Boris Johnson no acercarse al Taoiseah (primer ministro irlandés); esto es muy ofensivo dado el desastroso impacto que tiene el Brexit sobre la isla de Irlanda", aseguró el líder del Sinn Fein en Irlanda del Norte, Michelle O'Neill, tras reunirse con el nuevo secretario británico para esa región, Julian Smith.

Además, Johnson no respondió a las invitaciones de los dos máximos líderes de Europa, la canciller alemana Angela Merkel y el presidente francés Emmanuel Macron, para realizar una visita oficial a sus países y relanzar el diálogo.

Mientras Johnson espera que sus socios europeos den el primer paso, hoy se reunió con una dirigente local igual de crítica.

Al llegar a la sede del gobierno escocés, Johnson fue abucheado y, por eso, al terminar su reunión con la jefa del Ejecutivo regional, Nicola Sturgeon, salió por la puerta trasera del edificio.

"Después de discutir con Boris Johnson, detrás de todas las bravuconadas, este es un gobierno peligroso; si escucho todo lo que se dice y todo lo que no se dice, creo que este es un gobierno que persigue una estrategia de no acuerdo, aún si lo niegan en público", aseguró la jefa de gobierno escocesa.

Antes de reunirse con Sturgeon, Johnson conversó con la líder de su partido en la región, Ruth Davidson, quien destacó la necesidad de frenar la convocatoria a un segundo referendo de independencia, que quiere aprobar la jefa de gobierno regional.

El premier británico no fue tan explícito, pero sí dejó claro que está en contra de que los escoceses vuelvan a las urnas por este tema.

"Todos dejaron claro en 2014, hasta el Partido Nacionalista Escocés (de Sturgeon), me parece recordar, que fue una votación única de una generación y creo que la confianza del público en los políticos se vería debilitada aún más si dieran marcha atrás y llamaran a un nuevo referéndum", aseguró ante la prensa. (Télam)