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Irlanda del Norte acordó restaurar un gobierno de poder compartido con el Reino Unido

Por Agencia Télam

10-01-2020 05:00

Los partidos políticos de Irlanda del Norte acordaron restaurar el gobierno de poder compartido con el Reino Unido, que se enfrenta a situaciones como el Brexit y las demandas de reunificación de Irlanda

El pacto, al que se llegó tras tres años de parálisis política, se alcanzó tras casi nueve meses de intensos contactos de Londres y Dublín con las formaciones norirlandeses, que finalmente aceptaron las propuestas presentadas en un documento titulado "Nueva Década, Nuevo Enfoque".

El texto destaca el acuerdo en "cinco áreas clave" de la gobernabilidad de la región, las cuales ayudarán a limar las diferencias que mantienen el Partido Democrático Unionista (DUP) y el Sinn Féin, principales representantes de sus respectivas comunidades, la protestante y la católica, según un despacho de EFE.

El ministro británico para Irlanda del Norte, Julian Smith, y el viceprimer ministro irlandés, Simon Coveney, consideran que sus propuestas sientan las bases para poder formar un Ejecutivo autónomo duradero.

Coveney explicó hoy que el acuerdo contempla la aplicación de medidas encaminadas a mejorar "la transparencia" del futuro Gobierno, reforzar los "códigos de conducta" de sus dirigentes y eliminar la posibilidad de que un partido pueda vetar ciertas leyes.

Pero el mayor logro en este acuerdo es el de la inclusión del tema de la lengua gaélica en la Ley General de Irlanda del Norte, que está en vigor desde los acuerdos de paz de 1998.

En rigor se incluirán tres iniciativas para abordar la cuestión cultural, una de ellas dedicada a la incorporación del gaélico.

La lengua originaria fue defendida con uñas y dientes por el Sinn Féin, antiguo brazo político del ya inactivo Ejército Republicano Irlandés (IRA), recordó Coverney.

Los nacionalistas querían que se redactase una ley específica para proteger el idioma gaélico autóctono, mientras los unionistas preferían incluir este asunto en una legislación cultural más general, que contemplase también aspectos relacionados con la identidad protestante.

Con esta adenda a la ley cualquier Ministerio del nuevo gobierno podrá hacer uso de una unidad especial establecida para facilitar la gestión de asuntos en gaélico o la lengua propia de los unionistas, el "escocés del Ulster".

Asimismo, las sesiones de la Asamblea autónoma norirlandesa podrán desarrollarse en esos dos idiomas o en inglés, con traducciones simultáneas como las previstas, por ejemplo, en las instituciones de la Unión Europea (UE).

Por otra parte, la presidenta del Sinn Féin, Mary Lou McDonald, señaló que "sin duda alguna, nos enfrentamos a serios retos, como el impacto del Brexit, la austeridad y otras cuestiones relevantes. Pero el principal desafío es asegurar que tendremos un gobierno de poder compartido basado en la igualdad, respeto e integridad".

El nuevo acuerdo también revisa el instrumento de veto recogido en el acuerdo de paz del Viernes Santo (1998), diseñado entonces para proteger los derechos de las minorías tras el fin del conflicto en la región.

Sin embargo, ese derecho a veto fue usado por el ultraconservador DUP para frenar leyes que contaban con el apoyo mayoritario de la Asamblea norirlandesa, como ha ocurrido con propuestas para legalizar el aborto o el matrimonio homosexual.

A partir de ahora, plantea el texto del pacto, los partidos solo podrán usar ese instrumento de veto en "circunstancias excepcionales" y "como último recurso", después de haber agotado cualquier otro "mecanismo disponible".

Las bancadas políticas podían activar el veto con, al menos, 30 parlamentarios, pero ahora necesitarán, además de ese número, el apoyo de dos o más partidos.

Londres y Dublín también han diseñado medidas para evitar que, en el futuro, cualquier tensión entre los principales actores de la región provoque una parálisis política tan larga como esta.

El Gobierno de Belfast de poder compartido cayó en enero de 2017 por un caso de irregularidades financieras en la gestión de un programa de energías renovables que salpicó al DUP.

Desde entonces, hasta hoy, todos los esfuerzos negociadores fracasaron por cuestiones como el del gaélico o el legado del pasado conflicto en Irlanda del Norte. (Télam)