internacionales

Habitantes de origen armenio dejan los territorios recuperados por Azerbaiyán en Nagorno Karabaj

Por Agencia Télam

13-11-2020 06:00

Tras la derrota de las tropas de Nagorno Karabaj ante el ejército azerbaiyano, muchos de los habitantes de origen armenio de los territorios recuperados por Azerbaiyán en el enclave separatista decidieron abandonar sus casas por temor a represalias.

"¿Quedarnos acá? Imposible, ¡nos matarían!", expresó uno de ellos a la agencia de noticias AFP.

En el distrito montañoso de Kalbajar, los residentes de la homónima capital regional apuraban ayer los preparativos para dejar sus hogares antes del próximo domingo, cuando la localidad pasará bajo control de las autoridades azerbaiyanas y observación rusa, tal como establece el acuerdo de alto el fuego firmado el pasado lunes por Armenia, Azerbaiyán y Rusia.

Según dicho pacto, cada parte mantendrá las zonas "conquistadas", pero Armenia deberá además entregar otros distritos que eran controlados desde los años 90 por sus fuerzas, como Kalbajar.

El cese de hostilidades será controlado por una fuerza de paz extranjera -por ahora solo hay confirmados 1.960 rusos- en la línea divisoria de facto entre los lugares bajo control armenio y azerbaiyano, y entre el Nagorno Karabaj separatista y la República de Armenia.

Sin embargo, los habitantes del enclave separatista, de mayoría armenia, prefieren partir ante la llegada de "los turcos", como llaman a los azerbaiyanos -una nación de lengua turca-, quienes 30 años atrás tuvieron que dejar estas mismas tierras tras el triunfo de los armenios.

En el pueblo de Nor Getachen, abajo de un imponente acantilado de piedra oscura, se formaban largas filas de anticuados camiones rusos Kamaz frente a los domicilios, en los que los habitantes cargaban sus pertenencias.

"Lloré toda la noche cuando supe la noticia", admitió Haiastan Eghizarian, de 68 años, mientras registraba con rapidez sus cajas.

En su modesta casa rural, cuyas dos habitaciones se calientan con una estufa de leña, el desorden evidenciaba que abandonaban su hogar de un día para el otro: un frasco de morrones yacía encima de una cama sin colchón y había platos repartidos por todos lados.

"No sabemos adónde ir. Con la ayuda de nuestros hijos, intentaremos alquilar un pequeño piso en Ereván (capital de Armenia). Quizás podremos volver, ¿no te parece?", se preguntaba desorientado su esposo, Zohrab, de 82 años.

Eghizarian explicó que nadie les dijo dónde podían refugiarse, pero afirmó que enseguida entendieron que no les quedaba otra opción.

"Los azerbaiyanos nos torturarán o nos cortarán la cabeza", opinó.

Ambos contaban con la ayuda de sus dos hijos, que vinieron desde Ereván para asistirlos y poder así partir cuánto antes.

Tras haber malvendido su rebaño, Zohrab aseguró que "no quemarán la casa", como decidieron hacer otros propietarios antes de marcharse, según trascendía en las redes sociales.

De hecho, al menos cinco domicilios ardían en llamas hoy en la localidad de Charektar, cerca del río Terter.

En la entrada del pueblo, una pareja de adultos mayores llenaba su enorme camión.

"¿Por qué dejaremos esta ciudad a los turcos? ¡No se les ha perdido nada aquí!", manifestó indignada la mujer, de unos 60 años, que maldecía a "los responsables de todo esto".

Los residentes armenios de este distrito llegaron tras el fin de la guerra entre Armenia y Azerbaiyán a principios de 1990, alentados por las ayudas del gobierno del Nagorno Karabaj separatista.

Sus casas vacías se sumarán ahora a las que dejaron los azerbaiyanos, que huyeron entonces de esta zona.

Charektar y otras localidades del Nagorno Karabaj separatista se convirtieron esta semana en pueblos fantasma, en los que sus últimos habitantes se llevaron consigo hasta ventanas y tejas. (Télam)