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Gobierno de Brasil evalúa privatizar o liquidar un centenar de empresas estatales

Por Agencia Télam

08-01-2019 01:15

El ministro de Infraestructura de Brasil, Tarcísio de Freitas, aseguró hoy que el gobierno de Jair Bolsonaro evalúa privatizar o liquidar un centenar de empresas estatales hasta 2022, en el marco de sus planes para reducir el tamaño del Estado.

"Obviamente, no estamos hablando sólo de privatizaciones, sino también de liquidaciones de empresas que no tienen tanto sentido", declaró el ministro en una entrevista concedida a la radio CBN.

De Freitas no quiso detallar cuáles empresas podrían estar incluidas en esos planes, pero dijo que el gobierno asumido el pasado 1 de enero hará un "mapa" de la situación de las cerca de 150 estatales que dependen directamente del Ejecutivo, y sus subsidiarias.

También ratificó que su cartera estudia los planes de concesiones y privatizaciones ya previstos por el ex presidente Michel Temer, que incluyen puertos, aeropuertos, ferrocarriles y carreteras.

Medios brasileños especulan que la lista estaria integrada por el Banco Nacional de Desarollo Economico y Social (BNDES), el Banco de Brasil, Caixa y Eletrobras.

Bolsonaro anticipó su intención de aprovechar esos planes y calculó que pudieran servir para captar inversiones, tanto nacionales como extranjeras, en el orden de los 7.000 millones de reales (unos 1.876 millones de dólares) este mismo año.

Entre los casos que están bajo análisis, agregó el ministro, figuran unos 5.000 kilómetros de carreteras, así como los contratos de otros 4.000 kilómetros ya en manos privadas, pero con contratos que vencerán próximamente y pudieran ser renegociados.

"Tenemos que ver todos los trechos (de carreteras) que tengan posibilidad de ser explotados comercialmente y pasarlos a manos de la iniciativa privada mediante concesiones, privatizaciones o sociedades mixtas", indicó.

La intención del equipo económico de Bolsonaro, dirigido por el ministro de Economía, Paulo Guedes, un liberal formado en la Escuela de Chicago, es reducir a mínimos el tamaño del Estado, y liberar así las "amarras" que impiden que la empresa privada se convierta en el motor del desarrollo nacional. (Télam)