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G denuncia que militares azotaron a mujeres presas en una cárcel de Honduras

Por Agencia Télam

27-12-2019 09:15

La G Centro de Prevención, Tratamiento y Rehabilitación de Víctimas de la Tortura y sus Familiares (CPTRT) de Honduras denunció que militares "azotaron" con alambre a mujeres durante una requisa en un centro penal femenino en el norte el país.

En un comunicado difundido anoche, la G condenó "la brutalidad de las actuaciones de militares" que durante una requisa en el centro penitenciario de El Progreso, departamento de Yoro, norte del país, "azotaron" a mujeres, cuyo número no precisa, con alambres.

Las mujeres sufrieron "lesiones constitutivas de torturas", enfatizó el CPTRT, organización que dirige Juan Almendárez, médico de profesión y ex rector de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras.

La G instó a los familiares de las mujeres presas afectadas a que "interpongan denuncias por torturas" ante el Ministerio Público del país centroamericano.

Las autoridades de la Policía hondureña y de la Comisión Interventora del Instituto Nacional Penitenciario no se han pronunciado hasta el momento sobre la denuncia del CPTRT, consignaron medios locales y la agencia de noticias EFE.

La denuncia del CPTRT se produce nueve días después de que el Ejecutivo de Honduras declaró emergencia en el sistema penitenciario del país y delegó a militares y policías el mando de las prisiones.

Pese a que la Comisión Interventora del Instituto Penitenciario, integrada por representantes de la Fuerza de Seguridad Interinstitucional Nacional (Fusina), comenzó a asumir el control en las cárceles, alrededor de medio centenar de presos han muerto en varios episodios en los últimos días.

El decreto ejecutivo que aprueba la intervención de los centros penales también ordena la suspensión por seis meses de las altas autoridades del Instituto Penitenciario y al Instituto Nacional para la Atención a Menores Infractores.

El sistema penitenciario de Honduras está compuesto por unas treinta cárceles y alberga a unos 22.000 presos, cuando su capacidad máxima es de 8.000, y menos de la mitad de los reclusos han sido sentenciados, según cifras oficiales. (Télam)