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Fuerte recesión y más informalidad, los efectos económicos de la pandemia en Perú

Por Agencia Télam

16-05-2020 02:00

Como en el resto del mundo, Perú ya no analiza la pandemia solo en términos sanitarios, sino también a partir de los estragos que está causando en la economía, que podría contraerse este año en 10 o 15 puntos del PBI en paralelo a un aumento de la enorme informalidad, según dos economistas consultados por Télam.

"Estamos calculando un punto de caída del PBI por semana y van a ser 10. Si la reapertura en fases que empieza ahora termina en agosto, como anunciado, y todo sale como un relojito, el PBI caería entre 13 y 14 puntos," explicó Alonso Segura, ex ministro de Economía del gobierno de Ollanta Humala.

"Pero -aclaró- si a eso le sumamos la caída de la demanda que se verá seguro en el resto del año, estaríamos en un pronóstico conservador de al menos 15, siempre y cuando no se complique con la propagación del virus más adelante."

La economista e investigadora del Grupo de Análisis para el Desarrollo (Grade) Lorena Alcázar no se imagina una recesión tan fuerte, pero no duda que "la caída del 3 o 4% que se pronosticó ya quedó ridículamente baja", en referencia a las cifras publicadas por la Cepal hace tres semanas.

"La cuarentena va a terminar pronto, pero la reactivación va a tardar mucho más. La cuarentena va a ser muy fuerte, pero lo que se viene después va a ser aún peor. Una caída del 10% del PBI no me sorprendería en nada, es un pronóstico más que seguro", agregó.

Hasta el inicio de la pandemia, Perú era uno de los casos de éxito macroeconómico que solían citar las voces del establishment financiero mundial. Su estabilidad y buenas finanzas le permitieron entregar los bonos de ayuda directa más altos de la región durante esta pandemia -"casi el doble de la canasta básica y un 20% menos del salario mínimo", según Segura-, pero la enorme informalidad que domina su economía hizo que esta política fuera insuficiente para frenar la caída.

"Lo intentaron pero hubo descoordinaciones que no solo limitaron su efecto económico, sino que forzaron más incumplimientos de la cuarentena", destacó el ex ministro.

Para Alcázar, hubo dos grandes problemas: la identificación de los beneficiarios y la distribución.

"El monto del bono es alto, pero el gobierno está teniendo muchas dificultades de identificar a la población que lo requiere. Las poblaciones más pobres, que son los migrantes recientes que viven en los llamados pueblos jóvenes, no reciben estos bonos", explicó Alcázar.

"También, en la distribución de los bonos, hay problemas de inclusión bancaria, porque solo depende del Banco de la Nación y eso genera problemas de colas enormes", agregó.

Este problema se debe en parte porque entre el 60 y el 70% de la economía en Perú sigue siendo informal y, por lo tanto, en muchos casos no está bancarizada, además de que los trabajadores sufren distintos niveles de precariedad laboral.

"El sector informal no estaba necesariamente en la pobreza, pero ahora está pasando. Se trata de una clase media que no tiene la solvencia necesaria para atravesar una crisis como esta y a la que todavía no se sabe cómo ayudar", advirtió Alcázar.

La economista también identificó otro sector clave en esta crisis económica: las pequeñas empresas que dan empleo a la mayoría de los trabajadores del país.

"Es claro que la informalidad va a crecer. Incluso muchas empresas formales pequeñas no van a poder...o quiebran en grandes números o crece la informalidad. Eso es una realidad que no tiene fácil solución", concluyó.

(Télam)