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Exagente de inteligencia ecuatoriano denuncia presiones para involucrar a Correa en un secuestro

Por Agencia Télam

31-08-2020 04:45

El exagente de Policía del Servicio de Inteligencia de Ecuador Luis Raúl Chicaiza afirmó hoy que recibió presiones para involucrar al expresidente Rafael Correa en el caso del secuestro del dirigente opositor Fernando Balda en 2012, aunque aclaró que no puede declarar su inocencia o culpabilidad porque "no es juez".

Chicaiza brindó hoy una conferencia de prensa virtual desde Buenos Aires, donde se encuentra en condición de solicitante de refugio político, dado que considera que en su país es víctima de persecución por parte del Gobierno de Lenin Moreno y de la Justicia.

El exagente destacó la tradición de Argentina de respeto a los derechos humanos y los pactos internacionales, y en ese contexto explicó que ya presentó el pedido de refugio y está a la espera de su resolución, con la tranquilidad de saber que "en cuanto uno pisa suelo argentino ya cuenta con garantías".

El caso Balda alude al secuestro, el 13 de agosto de 2012, de Fernando Balda, un opositor al Gobierno de Correa, raptado en una calle de Bogotá por varios hombres que lo subieron a la fuerza a una camioneta y lo mantuvieron privado de su libertad durante una hora.

Balda es exmilitante de Alianza PAIS, el partido fundado por Correa en 2006 y ahora pertenece al Partido Sociedad Patriótica (PSP), la fuerza del expresidente y actual candidato presidencial Lucio Gutierrez, uno de los mayores opositores a Correa.

Balda y su esposa abandonaron Ecuador en 2009 y se establecieron en Bogotá, Colombia, donde según Chicaiza se dedicaron a vender equipos de tecnología para espionaje.

En Bogotá, además, Balda participaba de manera activa en la Fundación Internacionalismo Democrático, encabezada por el expresidente colombiano Álvaro Uribe, actualmente preso en su domicilio acusado de fraude procesal y soborno a testigos en un intento por condenar a un senador de izquierda.

Durante el juicio por el secuestro de Balda, la Fiscalía presentó 20 testigos y documentos que señalaron que Chicaiza y la exagente Diana Falcón participaron en el secuestro por orden del exjefe de la Secretaría Nacional de Inteligencia Pablo Romero, actualmente detenido, y con órdenes aprobadas por Correa.

A mediados de este mes, un tribunal de la Corte de Justicia sentenció a Romero y Falcón a nueve años de cárcel como autor mediato del delito de secuestro agravado.

Correa, quien vive en Bélgica, país de origen de su esposa, es considerado prófugo de la Justicia pues sobre él pesa una orden de prisión preventiva, al igual que una condena en segunda instancia por un caso de corrupción.

Desde Bruselas, Correa sostiene que no tuvo nada que ver con el caso y que es un perseguido político, y aspira ahora a ser confirmado por la Justicia Electoral como candidato a vicepresidente para competir en las elecciones de febrero próximo.

En la presentación de hoy, Chicaiza hizo alusión varias veces a que había recibido "presiones políticas" para incriminar a Correa, de quien dijo no poder pronunciarse sobre su inocencia o culpabilidad: "No soy juez, sino un policía que nació policía y morirá policía".

El exagente no mostró pruebas y dijo que este era "un primer guión" y que la próxima semana presentaría comunicaciones, procesos y videos, entre ellas fotografías de una reunión en Esmeralda, Ecuador, entre Balda y el presidente Moreno.

Sostuvo que el caso es político y que fue usado por el exasesor presidencial Santiago Cuesta Caputi y el exministro del Interior José Serrano con la presión oficial del expresidente del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, Julio César Trujillo, y el exfiscal Paúl Pérez Reina.

Sin embargo, afirmó que dentro del proceso el 95% está en el ámbito jurídico y el 5% en el plano político, y que a él se le dio la posibilidad de aceptar ir nueve años preso o acogerse a la cooperación eficaz, una especie de delación premiada.

Concretamente, Chicaiza dijo que en el proceso judicial el "95% fue verdad", pero ante una pregunta se negó a confirmar que el 5% restante contenía mentiras, sino que insistió en que el tema debe considerarse como sujeto a "presiones políticas".

Correa, en tanto, pretende presentarse como candidato a vicepresidente acompañando a Andrés Arauz, un joven economista de 35 años que lideró varios ministerios bajo su mandato y fue director del Banco Central.

El binomio se impuso en las primarias del partido Centro Democrático (CD) que, junto a Fuerza Compromiso Social y otras organizaciones sociales e indígenas integran la coalición opositora Unión por la Esperanza (UNES).

El Consejo Electoral ecuatoriano establece que tras la conclusión de los procesos de democracia internos en cada movimiento político, los aspirantes tienen diez días para oficializar su candidatura en la institución de manera presencial, por lo que aún está en suspenso la oficialización de la candidatura de Correa. (Télam)