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El TSE baraja junio como fecha para las elecciones presidenciales de Bolivia

Por Agencia Télam

29-12-2019 10:30

El Tribunal Supremo Electoral (TSE) baraja el mes de junio para la celebración de las elecciones generales para la restauración democrática en Bolivia después de la dimisión forzada del presidente Evo Morales, en medio de una ola de protestas y la presión de la Policía y el Ejército.

EL TSE tiene la fecha tope del 7 de enero para publicar el calendario electoral para que se cumplan los plazos fijados, que depararían una toma de posesión del nuevo presidente o presidenta para el 6 de agosto, conforme al calendario tradicional boliviano.

El borrador de la agenda electoral fue presentado el viernes pasado a los vocales departamentales del TSE para su consideración.

"No se han establecido fechas concretas, pero sí hay topes. Teniendo en cuenta que se está sujeto a cambios, el borrador del calendario electoral señala que la primera vuelta de las elecciones se desarrollaría en junio", explicó el vocal del Tribunal Departamental de Potosí, Julio Mujica, en declaraciones al periódico boliviano El Deber, citado por DPA.

"Si hubiera segunda vuelta se haría en julio y el nuevo Gobierno se posesionaría en agosto. Es la información que se puede dar", agregó Mujica.

El procedimiento está condicionado por el hecho de que en algunos departamentos, como Santa Cruz, Chuquisaca y Potosí, los tribunales departamentales electorales carecen de infraestructura debido a las violentas protestas anteriores y posteriores a la salida de Morales del poder.

"Estamos haciendo los esfuerzos para cumplir con los plazos, que son cortos. Hay la capacidad de trabajo, pero es muy complicado en Santa Cruz, porque no tenemos infraestructura. Estamos con oficinas quemadas y documentación perdida. Nuestros vehículos datan del año 1998 y 2004. Hay que viajar a las provincias en un departamento que es el más grande del país", explicó el vocal del Tribunal Departamental Electoral de Santa Cruz, Marcelo Yabeta.

La crisis política en Bolivia se desató tras las elecciones presidenciales del 20 de octubre, en las que el ahora ex presidente Evo Morales proclamó su victoria pero la oposición denunció un "fraude gigantesco".

La Organización de Estados Americanos (OEA) concluyó en su informe final que en los comicios hubo "manipulación dolosa" y "parcialidad", así como "irregularidades graves", tales como la "falta de resguardo de las actas" y la pérdida de "material sensible".

Morales, que había aceptado repetir las elecciones, fue forzado a renunciar el pasado 10 de noviembre, luego de que el jefe de las Fuerzas Armadas, general Williams Kaliman, le "sugiriera" dimitir. A los pocos días, Morales abandonó Bolivia para dirigirse a México, que le brindó asilo.

La Asamblea Legislativa nunca se reunió para aprobar o rechazar la renuncia de Morales, tras 14 años de gobierno, por lo que el ex presidente consideró en declaraciones públicas que su mandato, que se extiende hasta enero próximo, sigue vigente.

En medio de el proceso de salida de Morales, el 12 de noviembre la hasta entonces segunda vicepresidenta del Senado, Jeanine Áñez, se autoproclamó presidenta interina de Bolivia, en una sesión sin quorum.

Bolivia se prepara ahora para celebrar unas nuevas elecciones en las que ni Morales ni su vicepresidente, Álvaro García Linera, podrán participar, conforme al acuerdo al que su partido, el Movimiento Al Socialismo (MAS), y los partidos de la antigua oposición han llegado en el Congreso.

Morales se radicó temporalmente en Buenos Aires, desde principios de diciembre, donde hoy se concreta una reunión de dirigentes para definir quién será el candidato presidencial de la fuerza. (Télam)