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El Presidente alejó los temores a los empresarios

Por Agencia Noticias Argentina

14-10-2020 12:00

El presidente Alberto Fernández decidió hoy brindar un extenso discurso ante los empresarios enrolados en IDEA con el objetivo de ahuyentar los temores y la desconfianza que reinan en el sector privado sobre el rumbo de su Gobierno.

El jefe de Estado tenía asignados 20 minutos, pero terminó hablando casi 45, y demostró su fuerte interés en demostrar que su gobierno no es "antiempresario" y llamar al sector privado a confiar e invertir. Sorprendió, además, al salir al cruce de un tema que aún no está instalado con fuerza en la opinión pública, en medio de la crisis cambiaria, al garantizar que "jamás" se quedaría con los depósitos de los argentinos, como ocurrió en la crisis del 2001.

Fernández enumeró casi todas las cuestiones que generan desconfianza entre los hombres de empresa, como la reforma judicial, a la que defendió. Insinuó, además, que su administración prepara medidas para que la gente ahorre en pesos, y dio una pista: dijo que habrá fuertes incentivos en ese sentido en el sector de la construcción. Reprochó a los sectores que califican al gobierno de "antiempresario", al recordarles el enorme esfuerzo fiscal realizado con el programa ATP, para el pago de salarios.

El jefe de Estado seguramente conocía de antemano el discurso que pronunciaría unos minutos antes el presidente del Coloquio, Roberto Alexander, que incluyó pasajes muy críticos. Pidió "reglas claras", un clásico en la lista de pedidos del sector privado, pero también señaló la necesidad de impedir una "Argentina cancelada". La frase, que retumbó en la Casa Rosada, encierra muchos temas, pero en especial el riesgo de que la nueva generación de argentinos se quede sin expectativa de futuro.

Alexander también dijo que no hace falta refundar el país ni empezar todo de nuevo, sino "aplicar reglas claras sobre la base de lo que ya tenemos". Pareció un tiro por elevación contra los aires fundacionales del kirchnerismo, el verdadero objetivo de las críticas empresariales. Con contundencia, el presidente del Coloquio advirtió que "el país que queremos ser resulta impensable cuando casi la mitad de los argentinos está en la pobreza".

Minutos después, el Presidente buscó torcer la imagen que el empresario tiene de, al menos, el sector más poderoso de su administración, con la vicepresidenta Cristina Kirchner a la cabeza. Fernández sostuvo que, a poco de iniciada la crisis sanitaria, había recibido del gobierno anterior "un país en terapia intensiva, que habían endeudado alocadamente, tenía 36 por ciento de pobreza, con muy pocas reservas, con 23.000 millones de dólares fugados entre las elecciones primarias y las generales, con una economía recesiva y más de 25.000 pymes cerradas que habían potenciado el desempleo".

"A veces escucho decir que somos un gobierno al que no le importan los empresarios, pero nosotros llevamos adelante la ayuda del ATP con la que llegamos a 236 mil empresas que quizás sin la ayuda del Estado no existirían, y garantizamos que se mantenga el trabajo de 2,5 millones de argentinos", les recordó. Y por las dudas, selló un compromiso, al señalar: "Están los que sostienen una información, que no es cierta, de que vamos a devaluar o quedarnos con el ahorro de los argentinos. ¡Jamás haría semejante cosa!". JC/CJ NA