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El Parlamento británico mandata a May a renegociar el acuerdo del Brexit

Por Agencia Télam

29-01-2019 08:45

La primera ministra británica, Theresa May, recibió hoy un mandato del Parlamento para renegociar el acuerdo del Brexit pese a la negativa de la Unión Europea (UE) a introducir cambios en el pacto, lo que anticipa un conflicto entre Londres y Bruselas a dos meses de la salida del Reino Unido del bloque.

Con el Brexit sumido en el caos desde que el Parlamento británico rechazara este mes el acuerdo alcanzado por May y la UE en noviembre pasado tras un año y medio de negociaciones, los diputados votaron hoy una serie de enmiendas al pacto para determinar los próximos pasos a seguir en el tortuoso proceso de salida de la UE.

La votaciones llegaron horas después de que May prometiera en el Parlamento renegociar el acuerdo en Bruselas y pidiera a los diputados de su Partido Conservador que apoyaran una moción para eliminar del pacto una polémica cláusula sobre el estatus de la frontera irlandés.

Si bien los legisladores rechazaron otras enmiendas presentadas por la oposición para retrasar el Brexit, aprobaron la respalda por May, que propone "cláusulas alternativas" para reemplazar el llamado "backstop", que busca evitar una frontera entre Irlanda del Norte, que es parte del Reino Unido, e Irlanda, un país de la UE, luego del Brexit.

"Con los cambios en el backstop (...), ahora está claro que hay un camino para aprobar un acuerdo aunque no será fácil negociarla con la UE", dijo la líder británica poco después de las votaciones.

May subrayó que con este mandato regresará a Bruselas a tratar de obtener cambios a un acuerdo de salida que ella misma firmó con la UE en noviembre pasado y que hasta ahora defendía como la única forma de garantizar un Brexit ordenado que minimice el impacto económico del divorcio del Reino Unido de su principal socio comercial.

Sin embargo, la UE, que ya había dicho que rechazará el plan, advirtió que el acuerdo del Brexit no está abierto a la renegociación e instó a al Reino Unido a aclarar sus intenciones con respecto a sus próximos pasos.

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, dijo que la salvaguarda irlandesa es parte del acuerdo de salida y no está abierto para la renegociación.

Con la votación de hoy el escenario se presenta lleno de contradicciones, ya que por un lado el Parlamento respaldó el pedido de May de modificar el backstop y, por otro, aprobó otra moción que, aunque no vinculante, rechaza un Brexit sin acuerdo.

Los diputados "han dado instrucciones contradictorias a May. Han votado en contra de salir sin acuerdo, pero han votado por una posición de negociación que no logrará un acuerdo", dijo Vince Cable, líder del partido Liberales Demócratas.

Agregó que May debería volver al Parlamento mañana para explicar cuáles son los "arreglos alternativos" al backstop que se contempla en la enmienda aprobada.

Por su parte, el líder del Partido Laborista, Jeremy Corbyn, afirmó que se reunirá con May para hablar sobre el Brexit.

Corbyn sostuvo que los parlamentarios votaron a favor de rechazar un Brexit sin acuerdo.

Indicó que el Partido Laborista está dispuesto a reunirse con la líder conservadora para explicar cómo quiere un Brexit que proteja el empleo, la calidad de vida y los derechos de los trabajadores.

Mientras tanto la libra esterlina cayó fuertemente después de la votación.

El Reino Unido deberá abandonar la UE el 29 de marzo de este año, con o sin acuerdo.

Las compañías temen que un Brexit sin acuerdo cause un desastre económico por la revocación de pactos comerciales y la imposición de tarifas, controles y otras barreras entre el Reino Unido y la UE.

El backstop dejaría al Reino Unido dentro de una unión aduanera con la UE a fin de evitar la necesidad de imponer controles a lo largo de la frontera entre Irlanda del Norte, que es parte del Reino Unido, e Irlanda, un país de la UE, luego del Brexit.

Los controles en esa frontera han desaparecido desde que Irlanda y el Reino Unido se sumaron a la UE, en la década de 1990, y desde los Acuerdos de Viernes Santo de 1998, que casi terminaron con décadas de violencia en Irlanda del Norte entre partidarios de seguir dentro del Reino Unido y partidarios de incorporarse a Irlanda.

La oposición al backstop de parlamentarios pro Brexit -que temen que el país quede atrapado en regulaciones de la UE sobre las que no tendría voz ni voto- fue uno de los factores que hicieron naufragar el acuerdo de May.


(Télam)