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El mariscal Hafter se lanza a conquistar Sirte, el penúltimo muro que protege a Trípoli

Por Agencia Télam

07-01-2020 01:15

El denominado Ejército Nacional Libio (LNA), que comanda el mariscal Jalifa Hafter, líder del Parlamento electo y del gobierno no reconocido en Tobrouk, redobló hoy la apuesta militar en Libia con una ofensiva sobre la estratégica localidad costera de Sirte, vital para la seguridad de la ciudad-estado de Misrata y clave para una eventual conquista de la capital Trípolli.

Situada a 400 kilómetros al este de Trípoli y cuna del depuesto líder Muammar Kaddafi, Sirte representa todas las penurias que sufre Libia desde que en septiembre de 2011 triunfara el alzamiento rebelde apoyado militarmente por la OTAN.

Escenario del asesinato de Kaddafi, apaleado por los rebeldes tras ser hallado escondido en el interior de una tubería, en 2015 fue conquistada por la trama libia de la organización extremista global Estado Islámico (EI), que la convirtió en su bastión más al oeste.

Un año después fue liberada por una coalición militar local fruto del acuerdo de paz forzado por la U que alumbró el actual gobierno en Trípoli (GNA) a la que apoyaron distintas fuerzas extranjeras, en especial provenientes de Turquía y Estados Unidos.

En manos de Misrata desde su liberación, la ciudad es desde entonces la muralla que impide el avance por la amplia ruta de la costa hacia el oeste de las tropas del mariscal Hafter, que dominan el este del país, la mayor parte del sur, algunas zonas occidentales y la mayor parte de los recursos energéticos.

Analistas locales e internacionales coinciden en que una posible caída de la ciudad debilitaría de forma significativa la capacidad de resistencia de Misrata, ciudad situada a 200 kilómetros al este de la capital, permitiría a las tropas de Hafter avanzar y estrechar de manera casi definitiva el cerco sobre el Gobierno reconocido por la U que resiste en Trípoli.

Fuerzas leales a Hafter lograron el domingo romper la resistencia en torno al barrio Tres, que ofrece acceso al centro de la ciudad desde el este, y ocupar una gran parte tanto del puerto como del aeropuerto de la urbe.

"Nuestros soldados entraron en el aeropuerto internacional de Al Gordabiya después de que la fuerza armada encargada de proteger el aeropuerto se rindiera y ahora avanzan con determinación hacia el centro de la ciudad", explicó la oficina de prensa de Hafter en un comunicado, reproducido por la agencia de noticias EFE.

En la ofensiva también habrían participado brigadas de tendencia salafista radical, como la unidad de elite Al Saiqa -algunos de cuyos líderes han sido acusados de crímenes contra la humanidad- grupos de mercenarios árabes sudaneses Janjawid, responsables de crímenes de guerra en Darfur, y milicias de la oposición chadiana que serían las que habrían logrado romper la barrera en torno al estratégico barrio tres, según el medio panafricano Jeune Afrique.

El contraataque está dirigido por el general Ibrahim Bayt Almal, quien este lunes aseguró que es "solo el inicio" de una operación en la que participará "la aviación libia".

Ninguno de los dos contendientes tiene aviación propia y se aprovecha de la ayuda de países aliados, que convirtieron la guerra civil en Libia en un conflicto multinacional.

Al GNA y a Misrata les apoyan, además de la Unión Europea (UE), Qatar y Turquía, país este último que desde hace meses le proporciona aviones no tripulados clase "Bayraktar TB2".

A Hafter, un miembro de la cúpula kadafista reclutado años después por la CIA y convertido en el principal opositor en el exilio, le respaldan, por su parte, Arabia Saudita, Egipto, Francia, Rusia -que ha desplegado mercenarios privados- y Emiratos Árabes Unidos (EAU), que le proporciona drones de fabricación china "Wing Loong II" y avionetas artilladas de la clase Iomax. (Télam)