internacionales

El Brexit y la paz en Colombia, o cuando los referendos salen al revés

Por Agencia Télam

01-01-2020 03:00

La serie de referendos independentistas de las últimas décadas fue complementada con otra serie de consultas populares, por temas de los más diversos, que en algunos casos tuvieron resultados adversos para el gobierno que los impulsó, como los casos de la salida del Reino Unido de la Unión Europea y de la paz con las FARC en Colombia.

“Fueron resultados no esperados, con consecuencias muy graves. El de (David) Cameron sobre el Brexit, por ejemplo, generó una conmoción a nivel global. Y el de Colombia, por la paz con las FARC, que tampoco dio el resultado esperado. Las consultas empezaron entonces a tener mala prensa y a discutirse si son necesarios o no. Pero es parte de los riesgos”, señaló el politólogo Damián Szvalb.

En junio del 2016, los británicos se pronunciaron a favor de abandonar la UE, un proceso complejo que aún no terminaron, y, en octubre de ese mismo año, los colombianos rechazaron los acuerdos de paz que trabajosamente el gobierno del entonces presidente Juan Manuel Santos había tejido con las FARC para terminar con décadas de conflicto armado interno.

El analista explicó que el llamado a una consulta es “siempre resultado de una lectura del momento”, y vaticinó que en Escocia, si logra un nuevo referendo, ahora puede cambiar el resultado del 2014 a favor de su independencia.

“Parecen haber leído bien ahora el escenario internacional y tienen chances de ganarlo, lo que sería otro caso muy fuerte, porque se desmembraría el RU. Además, cumple todos los requisitos legales”, remarcó.

Docente de Política Internacional, Szvalb puso el acento en la cuestión de la legalidad del llamado: “como contrapartida, lo de Cataluña, que se hizo en un proceso ilegal, que no respetó los pasos constitucionales, terminó de un modo casi obvio: con choques en las calles y procesos judiciales”.

Más allá de su uso “respetando la ley”, Szvalb llamó la atención sobre un independentismo que “no es solo un problema de Europa”. Puso como ejemplo China y lo que pasa con "Hong Kong y otras regiones con cierta autonomía”. “Es una cuestión global”, concluyó. (Télam)