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EEUU promueve una transición rápida y negociada para Venezuela, pero anuncia más sanciones

Por Agencia Télam

09-01-2020 06:30

Estados Unidos postuló hoy una “rápida transición negociada” para organizar elecciones presidenciales en Venezuela pero a la vez anunció que “en los próximos días” decretará nuevas sanciones a figuras del gobierno chavista y sus aliados.

El secretario de Estado, Mike Pompeo, afirmó que Venezuela “se enfrenta a una encrucijada en 2020” en la que “una rápida transición negociada a la democracia es la vía más eficaz y sostenible hacia la paz y la prosperidad”.

“Las negociaciones podrían abrir una salida a la crisis mediante un gobierno de transición que organice elecciones libres y justas”, dijo el funcionario en una declaración publicada en el sitio web del Departamento de Estado.

Según Pompeo, “2020 presenta la oportunidad de otorgar al pueblo venezolano lo que ha estado exigiendo por años: elecciones presidenciales y de la Asamblea Nacional (AN, parlamento) genuinamente libres y justas para elegir a sus líderes y comenzar el largo proceso de renovación”.

El jefe de la diplomacia estadounidense remarcó que un gobierno de transición debe convocar a esas elecciones, que deben ser organizadas por “autoridades electorales independientes” y “estar abiertas a todos los partidos y candidatos”.

Mientras tanto, el representante especial de la Casa Blanca para Venezuela, Elliott Abrams, anunció que “en los próximos días” su gobierno aplicará “sanciones adicionales” a dirigentes del chavismo y sectores aliados implicados en el reciente conflicto por la autoridad de la AN.

“No nos gusta hablar mucho o muy específicamente de futuras sanciones, pero sí que ya tenemos sanciones sobre gente que mina la democracia, y algunas de las personas que están implicadas en lo que pasó el domingo y el lunes muy claramente se ajustan a esa descripción”, dijo Abrams en declaraciones a la agencia de noticias EFE.

“Habrá sanciones adicionales en los próximos días contra venezolanos implicados en esas actividades”, agregó el diplomático.

Abrams se refirió a los hechos ocurridos a partir del domingo, cuando Luis Parra -un antiguo opositor involucrado en un reciente escándalo de sobornos- fue designado presidente de la AN en una sesión de la que solo participaron la minoría chavista y un grupo de aliados, y a la que tropas militares impidieron el acceso de los diputados de la mayoría opositora y de los periodistas.

Horas después, la mayoría opositora se reunió en instalaciones del diario El Nacional y en sesión televisada y con votación nominal reeligió como presidente del cuerpo a Guaidó con 100 votos sobre 167 bancas totales de la AN.

Estados Unidos fue uno de los primeros países -hoy suman casi 60- en desconocer el período presidencial iniciado el 10 de enero de 2019 por Nicolás Maduro, por considerar que surgió de un proceso electoral irregular, y en reconocer como mandatario interino a Juan Guaidó, designado el 23 de enero por la AN, que tiene holgada mayoría opositora.

Desde entonces, Washington encarnó el respaldo más cerrado a Guaidó y la oposición más dura a la administración Maduro, corporizada en las sanciones económicas y migratorias contra muchos de sus funcionarios y, durante algunos meses, en la amenaza implícita de una invasión militar extranjera.

Esa amenaza fue expresada a través de la fórmula “todas las opciones están sobre la mesa”, repetida en numerosas ocasiones por el presidente norteamericano, Donald Trump, y por Guaidó, pero fue desalentada por el resto de la comunidad internacional favorable al mandatario interino y finalmente desestimada por Washington y el antichavismo.

Curiosamente, Abrams fue quien sostuvo en numerosas declaraciones a la prensa la postura más favorable a una solución negociada, en medio de la dureza manifestada por Trump o por su entonces consejero de Seguridad Nacional, John Bolton.

Incluso, Abrams llegó a revelar en marzo de 2019 que había mantenido una “conversación preliminar” con autoridades de España con el objeto de que este país albergara a jerarcas del chavismo en el caso eventual de una salida negociada de Maduro del gobierno venezolano. (Télam)