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Cuba y sus desafíos, a 60 años de la revolución que cambió la historia del mundo

Por Agencia Télam

30-12-2018 06:30

Cuba asistirá este martes al 60mo. aniversario de la revolución que instauró el único sistema socialista que perduró en América latina, y que llega a este cumpleaños con algunos achaques propios de la edad y el desafío de definir si virará paulatinamente hacia el capitalismo o encontrará alguna receta para mantener su naturaleza.

Por cierto, no será este un cumpleaños más de aquella gesta revolucionaria encabezada por Fidel Castro, el Che Guevara y un grupo de arriesgados y heroicos combatientes que terminaron con la dictadura de Fulgencio Batista y sacudieron al escenario de la Guerra Fría, ya que este aniversario encuentra por primera vez en el poder a un líder que no lleva el ilustre apellido Castro.

Miguel Díaz-Canel, de 58 años, asumió en abril último como presidente de Cuba luego del pase a retiro de Raúl Castro, el hermano del líder que supo tomar con habilidad y pulso firme las riendas del gobierno cuando Fidel enfermó, primero, y murió, hace un poco más de dos años.

La fecha se conmemora además en un nuevo contexto político, ya que el Parlamento aprobó este mes el borrador de la nueva Constitución, que incorpora las reformas económicas de la última década y deberá ser ratificada en referéndum el 24 de febrero.

La iniciativa recoge diversas decisiones destinadas a ampliar la participación de la actividad privada en determinadas áreas fundamentales de la economía, como el turismo y los microemprendimientos, que sirvieron para reubicar en actividades que asegurasen el sustento a trabajadores que debieron dejar de pertenecer a una por demás numerosa plantilla de empleados estatales.

Se trata de búsquedas imprescindibles tratando de mantener lo bueno que trajo el socialismo, en especial las políticas educativas y sanitarias, pero que puedan hacer frente a la inequidad que presenta el capitalismo.

Sesenta años de un hecho histórico sugieren desde ya que quienes asistieron a él con cierto uso de razón ya tienen 70 años y más. Dicho de otra manera, quienes crecieron o la celebraron en su momento como jóvenes entusiastas ya no están, o son ancianos incapaces de trasladar sus recuerdos y sobre todo su amor por aquella gesta a sus descendientes, muchos de ellos decepcionados con la "parte pobre" del sistema en el que nacieron y viven sin haberlo elegido.

Sin embargo, todavía quedan en Cuba algunos veteranos que repiten orgullosos la historia que comenzó a escribirse el 26 de julio de 1953, cuando Fidel dirigió el asalto al Cuartel Moncada, en Santiago de Cuba, donde más de 60 de los 135 insurrectos murieron en combate o ajusticiados.

El joven líder fue encarcelado después de su célebre alegato ante el tribunal, que tituló "La Historia me absolverá". Debía purgar una condena de 15 años, pero fue indultado en 1955 y se exilió en México, donde conoció al Che.

Fidel, el Che y otros 81 combatientes se embarcaron el 25 de noviembre de 1956 en el puerto mexicano de Tuxpan en el barco Granma y pusieron proa hacia la isla.

Sólo 16 llegaron sanos y salvos a las estribaciones de Sierra Maestra, donde comenzaron la guerra de guerrillas que los llevaría a La Habana tres años después. El dictador Batista huyó de Cuba el 31 de diciembre de 1958, y Castro llegó a la capital el 8 de enero de 1959.

El líder revolucionario tuvo un primer acercamiento con Washington, que aplaudió el derrocamiento de Batista, pero las buenas relaciones duraron poco.

A poco más de un año de tomar el poder, su gobierno expropió las refinerías Texas Oil Company, Shell y Esso, medidas que provocaron que Estados Unidos redujera la cuota azucarera, principal producto exportador de la isla caribeña.

En febrero de 1961, un grupo de anticastristas desembarcó en Playa Girón (Bahía de Cochinos), pero la revuelta fracasó y poco después las relaciones quedaron definitivamente rotas cuando Castro proclamó el carácter marxista-leninista de la revolución.

El 3 de febrero de 1962, el presidente John Kennedy ordenó el embargo total de la isla, medida que perdura hasta la actualidad.

En octubre de 1962, el espionaje estadounidense descubrió que la Unión Soviética preparaba en la isla la instalación de rampas de misiles, lo que derivó en la llamada "crisis de los misiles". La disputa se resolvió pero Cuba cayó en la órbita de Moscú hasta que el régimen soviético desapareció en 1991.

Entonces, se abrió un capítulo crítico en la economía cubana que Fidel denominó el "período especial", dominado por los cambios en el consumo (Cuba dejó de recibir combustible soviético), las industrias y el comercio.

(Télam)